Más del 60% de los gallegos vive en un municipio que se encuentra en el nivel medio-bajo de restricciones covid, el más flexible; mientras que algo más del 5% lo hace en ayuntamientos con las medidas más restrictivas –máximo y alto–.

Estos son algunos de los datos que ha ofrecido este miércoles el conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, en la rueda de prensa posterior a la reunión del comité clínico que asesora a la Xunta en materia covid de este martes y en la que quedó establecido un nuevo mapa de restricciones.

Así, tal y como informó Sanidade a última hora de este martes y ha ratificado Comesaña esta mañana, el municipio coruñés de Melide pasará este sábado a las restricciones máximas que establece la Xunta. De esta manera, se quedarán en esta situación tres ayuntamientos, ya que siguen los de Ordes (A Coruña) y Monforte (Lugo) que, tras registrar sendos brotes, pasaban a nivel máximo hace ya una semana.

La directora xeral de Saúde Pública, Carmen Durán, ha informado de algunos de los motivos que han llevado al comité a elevar a las citadas localidades al nivel máximo. Clave ha sido la razón de tasas –medidor que evalúa el crecimiento de casos y establece una comparativa entre semanas, y que debe estar por debajo de uno–. En el caso de Melide, la razón de tasas es de 2,26%, concretamente. Esta localidad presenta además un 14% de pruebas positivas y cuenta con 77 casos activos.

Monforte de Lemos, por su parte, registra 106 contagios, y Ordes, 48 casos, pero con un 12% de pruebas diagnósticas positivas. Además, presenta una razón de tasas superior a uno.

Así las cosas, el 1,42% de la población gallega se encuentra en nivel máximo. En nivel alto permanecerá otro 4,17% de los gallegos, concretamente, los habitantes de 21 ayuntamientos: Agolada, Lalín y A Cañiza –en Pontevedra–; Arzúa, O Pino, Trazo, Curtis, Cee, Ares, Cerceda, Muxía –en A Coruña–; Antas de Ulla, Monterroso, Palas de Rei, Vilalba, A Pastoriza, Castro de Rei, Meira y O Saviñao –en Lugo–; y A Pobra de Trives y Viana do Bolo –en Ourense–.

NIVEL MEDIO Y MEDIO-BAJO

En el nivel medio habrá 41 municipios –14 menos que la semana anterior– lo que se traduce en poco más del 33% de la población de Galicia, concretamente los vecinos de A Coruña, Arteixo, Aranga, Betanzos, Boimorto, Camariñas, Cabana de Bergantiños, Carballo, Corcubión, Ferrol, Fisterra, Frades, Muros, Noia, Malpica de Bergantiños, Santa Comba, Santiso, Tordoia, Oleiros, Oza-Cesuras, Ponteceso y Zas, en la provincia de A Coruña.

Bueu, Gondomar, Redondela, Nigrán, Sanxenxo, Silleda, Pazos de Borbén, Poio y Ponteareas, en la provincia de Pontevedra; Baralla, Chantada, Cospeito, Lugo, Outeiro de Rei y Taboada, en la provincia de Lugo; y O Barco de Valdeorras, A Rúa, Ourense, y Verín, en la provincia de Ourense.

En un contexto con los indicadores a la baja, las ciudades de Pontevedra, Vigo y Santiago de Compostela también verán aligeradas sus restricciones a partir del sábado, al pasar de nivel medio a medio bajo, el que es actualmente más flexible. En este rango se encuentran ahora gran parte de los municipios gallegos, el 80%, o, en términos poblacionales, algo más de 1.600.000 habitantes –el 60% de los gallegos–.

LA CURVA EPIDEMIOLÓGICA DESCIENDE

En la rueda de prensa, la directora xeral de Saúde Pública, Carmen Durán, también ha detallado la evolución de la situación epidemiológica de la Comunidad, «muy positiva». A este respecto, Comesaña incluso ha avanzado que, de seguir esta marcha, «en una semana la Incidencia Acumulada podría estar por debajo de 100».

Por el momento, la Incidencia Acumulada a siete días es de 106 por cada 100.000 habitantes, mientras que a 14 días, sobrepasa ligeramente los 250 casos –259, concretamente–, lo que representa una disminución del 20% respecto a la semana pasada, según ha informado Durán.

Este indicador también desciende en todas las franjas de edad, aunque a una velocidad menor entre los jóvenes de 12 a 29 años que en el resto. Para Durán, la «buena noticia» está además en la estabilización de la incidencia en mayores de 60 años y en el descenso, aunque «lento», para los mayores de 80 años.

En cuanto a la incidencia acumulada por áreas sanitarias, la mayor la registra la lucense, que supera los 200 casos a siete días; y la menor, la pontevedresa, con 158 casos. Durán ha achacado las altas cifras de Lugo a los brotes registrados en Monforte de Lemos.

LA MASCARILLA, «FUNDAMENTAL»

Además, el número reproductivo instantáneo –que marca el número de contagios por cada caso activo– continúa por debajo de uno, tanto de media, como en cada área; y la tasa de positividad de las pruebas diagnósticas sigue a la baja, «disminuyendo en una semana en torno a un 9%» y estabilizándose en el 7,84%.

Respecto a las variantes de coronavirus presentes en Galicia, Durán ha indicado que el 97% de los casos corresponden a la Delta y, casi el 3% restante, a la alfa. «Aunque hemos detectado muchas variantes diferentes: una nigeriana, una colombiana, etc, son casos esporádicos», ha remarcado la directora xeral.

Por su parte, el doctor Enrique Míguez, de la Unidad de infecciosos del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña, que participa en el comité clínico y que ha estado presente este miércoles en la rueda de prensa, ha lamentado la relajación de la población.

«Es una pena que no nos estemos tomando esto en serio, que haya una relajación por el verano y las fiestas, por lo que ha aumentado tantísimo la transmisión en Galicia», se ha quejado Míguez, que ha insistido en la importancia de la protección respiratoria: «mantener la mascarilla es fundamental», ha recalcado.

En este sentido también se ha expresado Comesaña, que ha lamentado «tener razón» sobre el aviso que dio en la rueda de prensa anterior al puente de agosto, en el que pidió tener «especial cuidado con las fiestas». Aunque ha destacado que la población gallega se ha comportado de forma ejemplar, ha puntualizado que «esperan» que esta situación de relajación «no se siga produciendo».