La conselleira de Política Social, Fabiola García, ha acudido este lunes al Lago de Castiñeiras, en el municipio de Marín (Pontevedra), donde realiza su labor el alumnado del centro especial de empleo que la Fundación Juan XXIII, cuyo trabajo ha destacado.

Fabiola García ha ensalzado «el poder transformador de las personas con discapacidad en el camino hacia una sociedad mejor» y ha agradecido a esta fundación su colaboración en este sentido.

La conselleira ha recordado que el Gobierno gallego financia plazas de atención que esta entidad tiene en los centros de día y ocupacionales de Cangas y Pontevedra que permiten que las personas con discapacidad puedan tener un proyecto de vida, contar con más autonomía y tener aspiraciones personales.

Asimismo, la Xunta también colabora en la sostenibilidad de las viviendas y pisos tutelados que tienen en la ciudad de Pontevedra y en la construcción de la nueva residencia que abrirán en la capital.

En el Lago de Castiñeiras, y a través del proyecto Natura XXIII, esta fundación puso en marcha un vivero de árboles y plantas que da empleo a personas con discapacidad.

El director de la Fundación Juan XXIII, Diego Chapela, ha explicado que en este proyecto de inserción laboral están implicados 15 técnicos y 55 son personas con discapacidad. Uno de los logros más aplaudidos es que consiguen salvar la temporalidad de sus puestos de trabajo y consolidad empleos, de modo que a día de hoy el 90% de los contratos son indefinidos gracias a que compaginan la temporada alta de cuidado de jardines con el trabajo en el monte.

El director de la Fundación Juan XXIII ha informado que cada año se consolidan cuatro o cinco nuevos puestos de trabajo.

En este sentido, tienen 10 personas con contrato de formación y aprendizaje por parte de la Comunidad de Montes de San Xulián. Otro de los grandes empleadores es el Ayuntamiento de Marín «son los primeros que apostaron por nosotros» y por eso están «sumamente agradecidos».

Diego Chapela, junto a por María del Carmen Puga y Antonio Jar, patronos de la Fundación han dicho que este es «un proyecto replicable, digno de se exportado» y han emplazado a la Xunta para que asuma este proyecto como una línea de trabajo.