El número de casos de violencia de género activos actualmente en Vilagarcía de Arousa (Pontevedra) ascienden a 46 y en O Barco de Valdeorras (Ourense) a un total de 14, según los datos compartidos en las juntas locales de seguridad celebradas este miércoles en cada uno de estos municipios.
En lo referente a Vilagarcía de Arousa, la subdelegada del Gobierno, Maica Larriba, presidió la junta local de seguridad, en la que se firmó el nuevo protocolo de colaboración entre las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y la Policía Local, en el marco del programa de seguimiento integral de las víctimas de violencia de género.
Según ha destacado Larriba, Vilagarcía de Arousa es el séptimo ayuntamiento de la provincia en renovar el protocolo del Sistema VioGén, lo que permite a las fuerzas y cuerpos de seguridad local y estatal «compartir información y recursos y establecer unos criterios básicos de colaboración y coordinación».
De acuerdo con los datos comunicados este miércoles, a día de hoy en esta localidad pontevedresa se contabilizan 46 casos activos de violencia de género, de los que 44 cuentan con algún tipo de orden de protección. Del total, 2 casos están clasificados como de riesgo alto, 10 como de riesgo medio, 21 de riesgo bajo y 13 de riesgo no apreciado.
El 43 por ciento de las víctimas de esta localidad tienen entre 31 y 45 años y el 47 por ciento de los agresores se sitúan en la misma franja de edad. Además, 39 víctimas son españolas y 7 extranjeras; mientras que de los agresores, 37 son españoles y 9 extranjeros.
O BARCO
En lo relativo a O Barco, el subdelegado del Gobierno en Ourense, Emilio González, y el alcalde, Alfredo García, copresidieron este miércoles la reunión de la junta local de seguridad, en la que constataron que el actual número de casos activos en el sistema VioGén procedentes de este municipio es de 14.
Esto supone un descenso en el último año del 22,22 por ciento de los casos activos en el sistema VioGén, que previamente era de 18. Del total, uno presenta riesgo alto, tres riesgo medio, uno riesgo bajo y nueve riesgo no apreciado. En todos los casos las víctimas cuentan con medidas judiciales de prohibición de aproximación y comunicación.
Por otro lado, en este encuentro el subdelegado y el alcalde también destacaron el «descenso significativo» de las infracciones penales registradas durante el año 2020 respecto al año anterior, así como el incremento de la actividad de la Guardia Civil en cuanto al número de investigados y el alto nivel de esclarecimiento de los delitos.
Asimismo, se refirieron a un incremento de las infracciones administrativas, «motivado en buena medida por los supuestos de incumplimiento de la normativa frente al covid-19». Pese a todo, pusieron en valor que el índice de criminalidad en este ayuntamiento es bajo y presenta una tendencia a la baja.

