El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, ha calificado este miércoles de «golpe durísimo» las medidas impuestas por la Xunta para frenar la pandemia de covid-19 en la comunidad, ante las que la regidora lucense, Lara Méndez, ha reclamado a la Administración gallega ayudas para los sectores más afectados.

Según las nuevas medidas anunciadas este miércoles por el presidente gallego, toda la comunidad adelantará una hora su toque de queda y la hostelería tendrá que cerrar a las 18,00 horas. Además, todas las ciudades y más de medio centenar de ayuntamientos en situación de máximo riesgo quedarán cerradas perimetralmente.

En el caso de Ourense, en máximo riesgo, la hostelería solo podrá usar la terraza al 50%, mientras que en Lugo, aunque también volverá a perimetrarse, podrá emplearse también el interior de los locales hasta el 30% del aforo.

Tras tener conocimiento de estas decisiones, la alcaldesa de Lugo ha querido felicitar a los ciudadanos por su «buen comportamiento», ya que la de las Murallas es una de las tres urbes gallegas que queda en nivel de restricciones medio-alto.

Aunque «Lugo ha tenido un comportamiento muy bueno», ha recordado Lara Méndez, conviene no bajar la guardia para «buscar la tendencia a la baja en las cifras», que, ha apuntado, no debe olvidarse que «son personas».

La «nueva realidad» que vivirá Lugo desde el viernes, ha destacado la alcaldesa, «vuelve a afectar a sectores fundamentales de la ciudad», como la hostelería, por lo que ha pedido a la Xunta que «ponga ya medidas encima de la mesa para paliar esta situación».

UN «GOLPE DURÍSIMO»

Por su parte, el alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, ha lamentado «muchísimo» que la Xunta se «haya visto obligada a tomar» estas decisiones, que «no» cuestiona, pero que suponen «un golpe durísimo para toda la economía y para toda la sociedad» ourensana.

Ourense, ha explicado Jácome, es una ciudad «con mucha emigración», con lo que «el golpe de la Navidad» con el regreso de familiares «ha sido muy fuerte.

A partir de ahora, ha explicado, confía en que «pueda remitir cuanto antes» y se puedan levantar las restricciones. «Y que la vacuna nos ampare a todos», ha finalizado.

Con la intención de ayudar, en la medida de lo posible, al sector hostelero, Pérez Jácome ha avanzado que la Xunta de Goberno local de esta semana suspenderá la aplicación de la tasa de veladores para los locales de hosteleria durante el año 2021 y también en 2022, además de 2020.

CULLEREDO INTENSIFICARÁ CONTROLES

El ayuntamiento coruñés de Culleredo ha avanzado este miércoles que, una vez entren en vigor las nuevas medidas, incrementará los controles perimetrales para evitar entradas y salidas no justificadas del municipio. Los agentes, en sus recorridos, recordarán por megafonía las medidas a aplicar.

En esta situación, el alcalde, José Ramón Riobóo, ha recordado que la hostelería, así como los pequeños negocios como agencias de viaje o peluquerías, «verán mermada su actividad», por lo que ha instado a todas las administraciones «en consenso» a buscar modos para «paliar las pérdidas económicas que se puedan producir».

Dentro también de la provincia de A Coruña, el municipio de Ames –en nivel máximo de restricciones– ha decretado este miércoles la suspensión de su tradicional mercado ambulante, que se celebra los sábados en Bertamiráns, hasta que mejoren las condiciones higiénico-sanitarias.

Finalmente, dada la alta incidencia en el municipio, O Rosal (Pontevedra) ha propuesto a la Consellería de Sanidade la realización de un cribado masivo voluntario a través de pruebas PCR que permita identificar a positivos asintomáticos.

Por ello, han activado la web covid.orosal.gal, donde los interesados pueden inscribirse cubriendo un formulario. Una vez recogidos los datos, serán trasladados al Sergas que, a partir de la próxima semana, citará a los inscritos para una prueba PCR.