El 21 de octubre O Carballiño (Ourense) se convertía en el primer municipio gallego en alcanzar el máximo nivel de restricciones decretado hasta ahora, entre las que se encontraba el sector más afectado, la hostelería. Este martes, tras un mes con las persianas bajadas y únicamente pudiendo atender pedidos para llevar, poco a poco se recupera la normalidad en la localidad.

El 75% de los aforos en las terrazas han sido suficientes para que los vecinos de la localidad no desaprovechasen el buen tiempo y disfrutasen del primer día sin el nivel máximo de restricciones.

La opinión mayoritaria entre los habitantes es que «era el momento» porque ya los casos «habían disminuido lo suficiente» y los hosteleros «tenían que recuperar meses de muchas limitaciones» que se han visto reflejadas en su economía.

Así, los bares y las cafeterías se han despertado con la clientela que antes consideraban «habitual» pero «mucho más animada» ante los buenos datos del Ayuntamiento y «por poder volver a compartir cafés con no convivientes» a los que también «se echaba en falta».

Además, se ha recuperado el 50% de la ocupación en interiores, medida que alegra al sector de la localidad puesto que, afirman, «por el momento el sol parece estar a su favor» pero, «estamos en Galicia y se sabe que de terrazas no se va a seguir mucho más tiempo», «supone un alivio, porque si no sería insostenible».

El ambiente es de optimismo y de esperanza y sobre todo de «mucha ilusión» al recuperar «parte de la normalidad en las relaciones sociales».

BARES CERRADOS EL PRIMER DÍA

No obstante, al ser el primer día, no han sido todos los bares que han levantado las persianas. Varios han decidido mantenerse «precavidos» y no reabrir hasta pasado un par de días «para ver cómo avanza la situación».

Los propietarios de estos establecimientos apelan a que «lo más necesario no es una apertura repleta y exitosa» sino lograr mantenerse «así durante el resto del año sin volver a un nuevo cierre» que les impida recuperar gastos e inversiones.

En este sentido, desde el Ayuntamiento señalan que se nota «una gran alegría» puesto que los hosteleros, junto con el pequeño comercio, «forman el sector mayoritario de la localidad sin tener en cuenta el parque industrial».

«NO HAY QUE RELAJARSE

Así, indican que «es una suerte poder abrir» pero, subrayan, «no hay que relajarse porque si Carballiño ha sido modelo por las restricciones también esperamos que sea modelo por la salida de ellas». El teniente de alcalde ha hecho hincapié en la importancia de la responsabilidad individual y la responsabilidad social y «no dejarse llevar por poder juntarse de nuevo y relajarse por ello, como hace un mes exacto».

Ha añadido que, la hostelería va muy ligada a muchos sectores que «no se ven en el día a día» pero que también necesitaban «esta reapertura», como «distribuidores, agricultores, carniceros, panaderos». «Se ve reflejado hasta en la plaza de abastos porque la reapertura de los restaurantes también supone un incremento de sus ventas», ha recalcado.

Bajo su punto de vista, «todas las ayudas» que lleguen desde las administraciones «serán pocas» porque «ha habido quien lo ha pasado verdaderamente mal». «Muchos gastos, alquileres, facturas, tasas, impuestos, empleados, pero confío que entre todos podamos salir adelante», ha apostillado.

LA CRUZ DE LA MONEDA: VILALBA Y A LARACHA

Si los vecinos y los hosteleros de O Carballiño celebran la reapertura, los dos municipios que en la pasada madrugada entraron en el máximo nivel de restricciones (Vilalba –Lugo– y A Laracha –A Coruña–) viven la cara cruz de la moneda.

Ambas localidades se sumaron desde medianoche al listado de casi 70 municipios en la Comunidad con cierre perimetral y cierre de la hostelería, y fuentes municipales han ratificado a Europa Press que la situación de «preocupación y pesar» se deja sentir en el ambiente.

En el caso de A Laracha, su alcalde, José Manuel López Varela ha explicado a Europa Press que los hosteleros son los «más preocupados», pero ha incidido en la importancia de cumplir las normas para poder recuperarse cuanto antes.

El Consistorio ha cumplido también con su labor de informar a los titulares de establecimientos, al margen de la información notificada por las distintas vías y que ratifica el propio Diario Oficial de Galicia (DOG) publicado por la Xunta en la pasada jornada.