La conselleira de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda, Ángeles Vázquez, pidió a la sociedad en general y a las protectoras, en particular, que hagan sus aportaciones al reglamento de bienestar animal que desarrolla la ley de 2018 y que concretará aspectos como los mínimos higiénico-sanitarios en los que hay que tener a las mascotas.

Vázquez se reunió este miércoles con representantes de 15 protectoras, que son las que figuran en el registro de la Xunta, y les informó de que el Consello de la Xunta aprobó la pasada semana someter a consultas públicas, hasta el 10 de julio, el desarrollo reglamentario de la ley de bienestar animal.

Las asociaciones de acogida de animales se enfrentaron con una situación derivada de la pandemia del coronavirus en la que se produjo «un elevado número de abandonos», por lo que la conselleira agradeció su papel para que los animales «no sufrieran tanto».

Con la ley aprobada, afirmó, «se avanzó mucho», pero «hay que seguir profundizando» en la materia y el reglamento se centrará en las condiciones en las que han de estar los animales y que debe cumplir el dueño, en el transporte y en «lo que se consideran pequeños refugios, pequeños núcleos zoológicos».

Tener un animal de compañía «es dar vida», pero «entraña una responsabilidad» y esta tiene que «ser de todos, también de la administración». La intención con el desarrollo de la ley es «seguir profundizando en la prevención del abandono y en la lucha contra el maltrato», señaló Ángeles Vázquez.

Por su parte, una representante del centro de acogida Gatocán, Beatriz Martín, consideró que «la ley es buena», pero es necesario el reglamento para «clarificar algunos puntos». Reclamó que haya «más medios materiales» para cumplir la normativa y tramitar las denuncias porque, de lo contrario, «no sirve de mucho».

AYUDA A LOS CENTROS DE ACOGIDA

La conselleira preguntó a los centros por su situación con las medidas adoptadas para tratar de frenar la pandemia de COVID-19. Con el estado de alarma el funcionamiento había quedado limitado a la prestación de cuidados a los animales ya acogidos y quedaron suspendidas las adopciones de forma temporal, así como otras actividades que les sirven a estas instalaciones para financiarse.

La Xunta concedió ayudas extraordinarias por este motivo a las 13 entidades que las solicitaron, entre las que se repartieron 17.718 kilos de pienso, con los que fueron alimentados 2.229 animales. Medio Ambiente entregó a estos centros 79 elementos de protección individual contra la COVID-19 para empleados y voluntarios.

El Gobierno gallego, afirmó la conselleira, trabaja para hacer de Galicia una comunidad «libre de abandonos» y destacó que, desde que entró en vigor la ley de bienestar animal, se incrementó un 37 por ciento el número de mascotas inscritas en el Rexistro Galego de Identificación de Animais de Compañía.