La Xunta se ha dirigido al Ayuntamiento de Santiago para demandar «información completa y actualizada» sobre la «capacidad real de tratamiento» de la ETAP municipal ante episodios excepcionales, en un contexto marcado por el vertido provocado la semana pasada por la rotura de una balsa de purines en una granja de Tordoia.
En una carta remitida al Ayuntamiento de Santiago, y después de que el vertido llegase al río Tambre, el director de Augas de Galicia, Roi Fernández, considera necesario poder «actualizar y concretar, lo antes posible», los parámetros de funcionamiento que tiene la estación potabilizadora municipal «ante la situación actual y los futuros escenarios posibles».
Tras señalar que las actuaciones de retención, retirada y reducción de la carga contaminante coordinadas por Augas de Galicia -junto con el proceso natural del propio río- «permitieron disminuir ya de forma muy significativa las concentraciones de amonio en las masas afectadas», Augas de Galicia explica que, «ante un episodio de estas características, resulta conveniente conocer con precisión los parámetros con los que opera el sistema municipal de abastecimiento».
Por eso, solicita al Gobierno local y a la empresa gestora de la ETAP que «actualicen y concreten los valores límite de amonio con los que pueden garantizar una potabilización idónea del agua que capta del río Tambre», así como las medidas de contingencia previstas en caso de ser necesario.
A mayores, Augas de Galicia pide al Ayuntamiento que explique «por que considera que los niveles de concentración actuales detectados en el primer tramo afectado del Tambre», al que el vertido «llegó muy diluido», limitarían «la capacidad de la instalación potabilizadora, cuando realmente son muy inferiores a los valores establecidos por ley y a los históricamente fijados para tratar este tipo de aguas».
El director de Augas de Galicia expone que, si la entidad encargada de la gestión de la ETAP «considera que no puede tratar de forma temporal agua bruta con niveles de amonio que permite la ley incluso para el consumo humano», es necesario «saber cuáles son las limitaciones técnicas o de funcionamiento que se lo impiden, ya que el Ayuntamiento tiene que garantizar con esta infraestructura valores de potabilización idóneos».
EVOLUCIÓN FAVORABLE
La Xunta ha recordado que, de acuerdo con el marco legislativo vigente, «asegurar que la captación, el tratamiento, las reservas y, de ser necesario, los sistemas alternativos de suministro estén preparados para garantizar la continuidad y seguridad del abastecimiento son competencias municipales».
Por lo tanto, «corresponde al Ayuntamiento y a la entidad gestora de la ETAP responder con las medidas idóneas ante este tipo de episodios extraordinarios», apuntan. Por su parte, Augas de Galicia se compromete a «mantener el operativo de control, contención y limpieza desplegado en las zonas afectadas y a seguir realizando un seguimiento intensivo de la afección», trasladando al Ayuntamiento «los últimos datos sobre la evolución del vertido y los resultados analíticos disponibles».
Los últimos resultados analíticos disponibles en estos momentos confirman que la concentración de amonio en los puntos de control establecidos a lo largo del canal fluvial «sigue reduciéndose, tanto en las barreras colocadas en diferentes puntos como también aguas abajo», ya superado el último dique de contención en el puente de A Torre.

