La diputada del BNG Montse Prado ha vuelto a reclamar a la Xunta una serie de «medidas estructurales» en la atención sanitaria pública gallega tras lo que ha definido como «un verano negro», mientras que la parlamentaria popular Encarnación Amigo ha acusado a nacionalistas y socialistas de presentar una situación del sistema sanitario que considera «una farsa, una caricatura y una estafa».
En el debate de una moción propuesta por el Bloque, que ha sido rechazada con la mayoría del Grupo Popular, la diputada del BNG ha lamentado que la precariedad y la interinidad «siguen siendo la tónica» en el sistema sanitario.
En esta línea, ha manifestado que al «verano negro de 2026» lo seguirá «un otoño negro, un invierno negro y una primavera negra» porque el PP «no está poniendo absolutamente ninguna medida estructural encima de la mesa».
Por su parte, Julio Torrado (PSdeG) se ha preguntado si realmente «se puede valorar con sinceridad» que el sistema sanitario en verano en Galicia «funciona muy bien».
En este sentido, el socialista ha expuesto que ha habido 241 médicos voluntarios, cuestionando si se trata de «una buena noticia», ya que «hace dos años fueron más de 400».
A continuación, Amigo (PPdeG) ha iniciado su intervención tachando de «farsa, caricatura y estafa» los discursos de los diputados de la oposición. Así, los ha acusado de estar «permanentemente colgados de la pancarta» y ha reprochado que «son incapaces de reclamar al Gobierno más médicos especialistas».
De este modo, ha defendido que Galicia «aprovecha todas las plazas que el Gobierno de Sánchez permite formar» y ha reclamado «más médicos y profesionales», criticando a BNG y PSdeG que «solo quieren que la sanidad vaya mal».
PROPUESTA BNG
En concreto, la moción reclamaba incluir en los presupuestos para 2027 las partidas necesarias para poner en marcha «todas las medidas estructurales», comenzando por «un nuevo modelo de Atención Primaria», que permita que sea el nivel asistencial «primordial».
Además, demandaba presentar un informe para tener una radiografía «fidedigna» de la situación del cuadro de personal del Sergas para realizar una planificación «ajustada a las necesidades reales» a partir del cual elaborar el Plan de Recursos Humanos, así como «acabar con la política de precariedad».
Entre otras cosas, el texto también instaba al Gobierno gallego a incorporar categorías nuevas «en número suficiente» para formar equipos multidisciplinares en diferentes especialidades, cubrir las plazas de facultativos en Atención Primaria, PAC o servicios de urgencias hospitalarias con profesionales especialistas en Medicina Familiar y presentar en el Parlamento un informe que recoja el número de profesionales sin MIR en Medicina Familiar y Comunitaria contratados por el Sergas.

