«Más Europa». Es la receta que el eurodiputado popular gallego Francisco Millán Mon desearía aplicar en distintos campos de acción y también a la hora de combatir unos incendios forestales que han llegado «para quedarse», como ejemplifica, a su juicio, la situación vivida en España en las últimas semanas, pero también en otros países como Francia o Portugal.
En una entrevista con Europa Press, Millán Mon ha incidido en que la Unión Europea (UE) ha «reforzado» el Mecanismo de Protección Civil, pero ve posible dar más pasos y ha explicado que el PP ha impulsado iniciativas recientes en relación a la prevención y a la recuperación de zonas afectadas, dado que «no todo es la extinción».
«También ahí necesitamos más Europa. Más Europa no solo para extinguir, sino también con ayudas para prevenir, por ejemplo. Debería haber más ayudas europeas en esa línea. No se trata solo de extinguir, sino también de prevenir, monitorear y vigilar», ha ejemplificado.
En todo caso, ha defendido que los pasos ya dados en el ámbito de Europa contrastan «con la inacción» del Gobierno que dirige Pedro Sánchez en España. En el polo opuesto, ha reivindicado el trabajo del Gobierno gallego, con Alfonso Rueda al frente, «que ha aumentado un 18% su presupuesto para prevención, vigilancia y lucha contra incendios».
En términos generales, a diferencia de otras épocas en las que las instituciones europeas se podían percibir como lejanas, el eurodiputado considera que, a día de hoy, «la gente en cierto modo reclama más Europa». Sobre todo, ha argumentado, «en la situación española, con un Gobierno central parado, sin presupuestos ni mayorías» y «solo activo desde el punto de vista judicial y de la corrupción».
A modo de ejemplo, ha apuntado al papel de la UE en la lucha contra los incendios, pero también ha mencionado las vacunas frente a la covid-19 o, posteriormente, el apoyo a la recuperación post pandemia con los fondos Next Generation.
DE LA COMPETITIVIDAD A LA «AUTONOMÍA ESTRATÉGICA»
En términos de balance del segundo mandato de Ursula von der Leyen al frente de la Comisión Europea, Millán Mon ha remarcado que Europa se halla en un contexto «muy complejo» en el mundo y ha citado, a modo de argumento, desde la guerra de Ucrania a la coyuntura de Estados Unidos a los conflictos de Oriente Medio.
«Europa necesita lo que llamamos autonomía estratégica, seguridad económica y también competitividad. ¿Por qué? Porque nuestras economías están lastradas, no acaban de crecer como lo hacen, por ejemplo, otros gigantes como China y Estados Unidos», ha reflexionado.
«Competitividad, seguridad económica, autonomía estratégica y lo que llamamos soberanía digital son los ejes de trabajo», ha resumido, antes de resaltar la importancia de los paquetes ómnibus para incidir en la simplificación y reducción de burocracia para las empresas o en ámbitos de impacto en Galicia como el de la comercialización o la agricultura.
EL «DESAFÍO» DEL NUEVO MARCO FINANCIERO PLURIANUAL
Entre las principales preocupaciones de Millán Mon está la propuesta de la Comisión Europea (CE) para el nuevo Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028-2034 y su impacto, dado que, por ejemplo, «pega un recorte muy grande para la pesca». Aunque, ha explicado, también es «malo» por «la recentralización que supone», al «rebajar el papel de las regiones».
«En materia de pesca somos la primera región pesquera y el recorte presupuestario planteado es bestial (de más de 6.000 millones a 2.000 millones). Entonces, estamos luchando en el Parlamento europeo para revertirlo y hemos conseguido que la posición del Parlamento sea incluso de más de 7.000 millones», ha destacado, antes de matizar que «ahora, el Consejo, que es el otro brazo legislativo, tiene que poner de su parte».
«Y por ahora (el Consejo) solo ha llegado a 4.000 millones en su propuesta. Hay que subir esa cifra, ahí no nos podemos quedar», ha remarcado, antes de incidir en que el sector pesquero tiene «muchos frentes» y existe «una visión autocomplaciente» de la Comisión Europea de su legislación, que requiere «de una reforma ambiciosa y cuanto antes».
A modo de ejemplo, ha aludido a que «hay que flexibilizar la obligación de desembarque» o a que el concepto de capacidad pesquera «tal y como está regulado dificulta las reformas en los barcos». «También está todo el tema de la descabornización, la renovación de la flota o el relevo generacional», ha sumado.
En relación a la obligación de desembarque, ha precisado que le preocupa «mucho» la «rigidez regulatoria del concepto de capacidad pesquera» y ha esgrimido que es necesario lograr una normativa que refleje «una visión equilibrada». «Siempre nos gusta hablar por lo menos de gradualidad y de equilibrio, no solo de hacer preponderante una visión medioambientalista», ha esgrimido.
AP-9
Sobre la situación de la AP-9 y el expediente de infracción abierto por la Comisión Europea en relación con la prórroga de la concesión de la autopista autorizada por el Gobierno estatal bajo el mandato de José María Aznar, el eurodiputado popular ha afeado el «gran secretismo» sobre este caso del actual Gobierno que dirige Pedro Sánchez y ha criticado que «no dé información» a la Xunta.
Más allá, sobre la transferencia de esta vía –tras la aprobación de la ley pactada por PSOE, BNG y Sumar– a Galicia, ha respaldado la tesis de la Xunta de que la formulación de la normativa «no garantiza» una «adecuada financiación» del traspaso, extremo que ha rechazado.
DEBATE LINGÜÍSTICO
Finalmente, preguntado sobre la situación lingüística en las instituciones europeas (con el trasfondo del debate de la oficialidad del gallego, catalán y euskera), ha recalcado que en el Comité de las Regiones «se habla sin ningún problema» la lengua gallega –el propio presidente autonómico, Alfonso Rueda, la ha usado en sus intervenciones–.
Cuestión distinta, remarca, es la que atañe «al Consejo y al Parlamento», toda vez que la coyuntura lingüística «se regula por un reglamento, cuya modificación va por unanimidad».
«Es un tema muy complejo en el que buscar un voto unánime de los 27 no estaría fácil. No le veo un horizonte de solución a corto plazo», ha esgrimido, antes de hacer hincapié en los recursos que habría que destinar a traducciones. «Hay países que son reacios a reabrir esto y a meter más lenguas porque sería un gasto muy grande», ha afirmado.
Dicho esto, ha esgrimido que entiende las lenguas «como un instrumento de entendimiento», y ha lamentado que «en muchos casos» parezca que se usen «como ariete político» para «enfrentar» cuando «lo que debe estar es para unir». «Hay muchos países que no quieren abrir esta caja de Pandora de oficializar más lenguas», ha zanjado.

