El BNG ha defendido su «coherencia» al no asistir al acto del papa León XIV este lunes en el Congreso de los Diputados, mientras que el PPdeG ha celebrado la «llamada al consenso» del pontífice y el PSdeG ha reivindicado que su discurso «refrenda la política de migración del Gobierno.
En rueda de prensa este martes en el Parlamento, la viceportavoz del Bloque en la Cámara Olalla Rodil ha insistido en que los nacionalistas son una fuerza «laica», por lo que, dentro de esos principios, considera que «no hay espacio para que el Congreso acoja una sesión solemne y que se le dé una tribuna para hacer su homilía a un líder espiritual».
«Creo que mucha gente en este país sintió que había una fuerza política que seguía defendiendo sus principios y que lo hacía también dando representatividad, con esa ausencia, a tanta gente que cree, como nosotros, que el Estado y la fe de cada uno tiene que haber una separación entre ellas», ha remarcado.
Por su parte, la viceportavoz del PSdeG Lara Méndez ha reivindicado que las palabras del papa refrendan «totalmente» la política de migración del Gobierno y su intervención «refleja los problemas que tiene la ciudadanía y cómo se deben afrontar».
Cuestionada por la parte de la intervención del pontífice sobre la eutanasia y el aborto, la diputada socialista ha manifestado que la opinión de la iglesia en este sentido es «respetable», aunque ha pedido «escuchar la opinión» del PP que, ha apuntado, «cuando tiene oportunidades para hacer modificaciones acabó con la dimisión del ministro».
«LLAMADA AL CONSENSO»
Mientras, el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, Alberto Pazos Couñago, ha señalado como «francamente positivo» que León XIV acudiese a España a mandar un mensaje de «llamar a todos al consenso y que desaparezca el grado excesivo de crispación».
Asimismo, sobre si su intervención refrenda las políticas del Ejecutivo central en materia de migración, el popular ha evitado entrar en «lecturas interesadas» que, a su juicio, «entran ya en el ridículo».
A este respecto, ha afirmado que el Gobierno debería explicar «un importante número de muertes en la frontera sur» de España y que, ha añadido, «el mensaje del papa «no refrenda esas cuestiones».
«Todos queremos ejercer la solidaridad y queremos hacerlo de la mejor manera posible, garantizando derechos a todos los que llegan aquí, pero eso es una cuestión y otra cosa es hacer que eso sea compatible con mantener el Estado de derecho y poder atender a las personas con garantías. Lamento que algunos estén jugando a una política muy fea en la que el interés del migrante parece que queda sometido al interés de un determinado grupo», ha sentenciado.

