El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, ha criticado la estrategia que el Gobierno está llevando a cabo con la convocatoria de reuniones bilaterales para abordar la reforma de la financiación autonómica, y ha anunciado que Galicia no participará: «Lo que es de todos se habla entre todos».
Así se ha expresado este martes durante la sesión ‘España, territorio y liderazgo: La visión de los presidentes autonómicos’ en la 41 Reunió Cercle d’Economia en el Palau de Congressos de Catalunya, en Barcelona, junto al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y al lehendakari Imanol Pradales.
Rueda, que ve una estrategia de «divide y vencerás» en las convocatorias del Ejecutivo, ha reclamado una reunión multilateral y ha acusado al Gobierno de intentar marear a las comunidades autónomas para después cambiar de tema.
Asimismo, ha asegurado que en Galicia son los primeros interesados en cambiar el sistema de financiación, reforma que ha considerado urgentísima, pero sin que ninguna de las partes salga perjudicada respecto al resto, ya que se podría «cargar el sistema».
«NO PERJUDICA A NADIE»
Por su parte, Salvador Illa ha defendido que la propuesta de los socialistas catalanes se basa en el principio de solidaridad y ha instado a Rueda y al resto de presidentes a sentarse a discutirla: «Lo mínimo es sentarnos a dialogar sobre esta propuesta concreta. Si hay otras, pongámoslas encima de la mesa».
En este sentido, ha asegurado que la propuesta «no perjudica a nadie» y ha destacado también la condonación de la deuda que existe, ha dicho, por una mala financiación.
Illa ha lamentado que algunos presidentes «invalidan la propuesta por su origen» y ha subrayado que no quiere ninguna ventaja ni ningún privilegio para Catalunya, pero tampoco que se quede atrás.
CONCIERTO VASCO
Por su parte, Pradales ha apuntado que hay mucho desconocimiento sobre el funcionamiento del régimen vasco y la diferencia entre el concierto y el cupo, y ha negado que el régimen de concierto sea insolidario: «Hablar de insolidaridad respecto al sistema del régimen de concierto económico pues no es, desde luego, lo adecuado, ni casa con la propia realidad».
En este sentido, ha explicado que el principio de riesgo unilateral desde el que se articula este régimen es un principio de libertad autorresponsable, ya que los territorios vascos tienen la capacidad de decidir el régimen fiscal, financiero y la recaudación de tributos, aunque esto tiene contrapartidas, como asumir un principio de riesgo unilateral.
Además, ha explicado que el cupo se calcula en torno a un acuerdo que se tomó el año 1981, con una aportación del 6,24% sobre las cargas del Estado, mientras que la población vasca es el 4,6% de la población estatal: «El peso de la economía vasca en el Estado apenas llega al 6%, y, de manera inalterable, durante 45 años hemos venido soportando ese 6,24%, y tampoco lo hemos discutido jamás».

