Movemento Sumar Galicia ha acusado a la Xunta de convertir el Centro Galego de Arte Contemporánea (CGAC) en un instrumento de control político y ha exigido frenar el deterioro de la principal institución gallega de arte.
En un comunicado, la formación califica de «especialmente grave» la situación alrededor de la designación de la nueva dirección de este museo, un proceso que asegura que está «marcado por la opacidad, la ausencia de garantías y el profundo rechazo expresado por profesionales, asociaciones culturales, universidades y trabajadores del sector artístico gallego».
Asimismo, sostiene que la Xunta está impulsando una deriva «profundamente lesiva» para una de las principales instituciones culturales del país, reduciendo el CGAC a un espacio sometido a criterios de control político y afinidad ideológica en lugar de defender la independencia, el prestigio y la excelencia profesional que consideran que debe caracterizar un centro de estas características.
Sumar Galicia, que subraya que el «malestar» no deja de crecer desde que se hizo oficial el nombramiento de Eva López Tarrío como futura directora del CGAC, califica de «especialmente preocupante» que la Xunta continúe negándose a hacer público el proyecto presentado por la candidata escogida, así como los criterios de evaluación, «alimentando una sensación generalizada de arbitrariedad y enchufismo».
La formación sostiene que este episodio «no es un hecho aislado», sino la consecuencia de una política cultural del PP «basada en el debilitamiento progresivo de las instituciones públicas, en la eliminación de espacios de autonomía profesional y en la subordinación de la cultura a intereses partidistas».
Por todo ello, reclama a la Xunta que «rectifique, paralice este proceso y abra una negociación pública, transparente e internacional, avalada por un comité independiente de personas expertas, que garantice la elección de la dirección del CGAC exclusivamente por criterios de mérito, capacidad y reconocido prestigio profesional».

