La visita de la UCO a Ferraz y la nueva investigación al PSOE activada en el marco del caso de Leire Díaz ha salpicado la actividad política que este miércoles ha tenido lugar en el Parlamento de Galicia: desde las ruedas de prensa a las comisiones, que en algún caso han albergado una auténtica batalla entre socialistas y populares con acusaciones cruzadas por corrupción.
Los populares no han escatimado en la Cámara en críticas, ironía y en chascarrillos para atacar a los socialistas. Un escenario en el que el diputado Roberto Rodríguez ha acuñado el nuevo calificativo de «gobierno Chicago» para el Ejecutivo de Pedro Sánchez, antes de aludir a varias «bandas mafiosas» –citó «la del Peugeot y la del pana»– que «competían entre sí por contratos y peleaban por la sede de la SEPI».
Sucedió en la Comisión 1ª Institucional y la bronca empezó durante el debate de una iniciativa del PSOE –rechazada por la mayoría absoluta popular, aunque fue apoyada por el BNG (el respaldo lo defendió Óscar Insua)–, que de la mano de la diputada Patricia Iglesias exigía medidas de refuerzo para garantizar la «integridad y transparencia» de la contratación de la Xunta, con el foco en los contratos menores.
Iglesias arrancó criticando «el lodazal del PP» y mencionó a la número dos del partido en Galicia, Paula Prado, presente en la comisión, antes de exigir a los populares «poner fin a su modelo de millones en contratos a dedo y purtas cerradas a la información». «La Xunta no pertenece al PP», ha sentenciado y ha apuntado a Eulen, con la hermana del expresidente Alberto Núñez Feijóo como directiva o a la consultora del exministro Cristóbal Montoro.
Durante su intervención, Iglesias ha afeado las «risas» de Prado, a la que ha pedido «respeto», y ha puesto sobre la palestra la supuesta financiación irregular del PP, antes de que el popular Roberto Rodríguez tomase la palabra en modo contraataque y se quejase de las alusiones a su etapa al frente del Consorcio de Servizos da Igualdade e do Benestar. Leyendo los titulares relativos a la entrada de la UCO en Ferraz, se ha preguntado en tono irónico: «¿Qué culpa tendré yo?».
«Yo no tengo ninguna responsabilidad de las cosas que pasan en su partido ni del modo en que usted decide enfocar sus intervenciones. Eso sí, le auguro un grandísimo futuro. En el PSOE no porque es una aplicada sanchista que hace lo que le critica a los demás antes de que lo haga, pero en todo caso tendrá abiertas las puertas del BNG, que reparten carnés de buenos y malos», ha espetado Rodríguez.
«Lo que me faltaba por ver: lodazal. ¿Y tú me lo preguntas? Lodazal eres tú», ha continuado el parlamentario popular, quien ha matizado que los contratos menores son legales. «¿Sabe cuál es diferencia? Que yo no le adjudiqué ninguno de esos contratos a exsocios míos», ha remarcado, y ha instado al PSOE a mirar dentro de su propio partido si quiere hablar «de financiación ilegal».
LA PAREJA DE ‘VERDES’
Tras ironizar con el «susto» que se debieron llevar los socialistas tras verlo a él y Argimiro Marnotes, entrar vestidos «de verde» (color de la Guardia Civil), Rodríguez ha enfatizado que no necesita remitirse a «M. Rajoy, Montoro o Bárcenas», sino que, si quiere analizar cuestiones de corrupción, puede mirar hacia «Ábalos, Koldo, Cerdán, Begoña, la fontarea, la SEPI, Plus Ultra o Zapatero».
«Tiene la banda del Peugeot, la banda del pana y el Consejo de Ministros. Porque al final es un gobierno Chicago lo que ustedes tienen, con bandas mafiosas que competían entre sí por lograr contratos y peleaban por la sede de la SEPI. La joya era Zapatero, al final», ha esgrimido Rodríguez.
Aún faltaba que la también diputada y secretaria general del PPdeG, Paula Prado, pidiese la palabra por alusiones, demanda que le fue concedida –y luego criticada por el BNG–. Aprovechó su intervención para lamentar el «papelón» de Iglesias y que hablase de corrupción «sin una sola autocrítica en el día en el que la UCO entra en Ferraz, en la Fundación Pablo Iglesias y hasta en la Dirección General de la Guardia Civil».
NUEVA «BRÚJULA MORAL» DEL PSOE
Aunque ha afirmado desconocer la coyuntura, ha agregado que, visto lo que difunden los medios de comunicación, «pinta feo». También ha criticado el ataque al PP obviando la «financiación irregular en el PSOE». «Léase el caso Filesa», ha instado, antes de ironizar con que, en un «día malo» para los socialistas, Sánchez esté en Roma.
Al respecto, ha parafraseado al presidente del Gobierno con su referencia al papa León XIV y ha celebrado que el PSOE «cambie de referente moral». «Estoy segura de que irá amejor teniendo como brújula moral al papa que a Zapatero», ha dicho la dirigente popular.
Prado continuó con sus críticas y apuntó con especial intensidad al BNG en la defensa de la siguiente iniciativa sobre la unidad adscrita a Galicia de la Policía Nacional, así como en declaraciones a los medios convocadas, tras comparecer en comisión, en los pasillos del Parlamento. «La corrupción el PSOE es impulsada, sostenida y mantenida por los socios del Gobierno, entre los que se encuuentra el BNG», ha espetado.
BNG: «NO SÉ SI PRADO ES LA MÁS INDICADA PARA HABLAR»
«No sé si la señora portavoz del PP es la más indicada para hablar de estos temas», ha replicado y, antes de lamentar la «competición» en materia de corrupción que parece haber entre populares y socialistas, que «es un problema grave», ha instado a la número dos del partido que dirige Alfonso Rueda a mirar hacia sus propias filas.
Como ejemplo, ha citado la ‘Operación Púnica’ y ha esgrimido que la Fiscalía Anticorrupción solicita «42 años de prisión» para el exconsejero de Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid Francisco Granados.
Prado le ha replicado que sí se siente «en condiciones» para hablar de corrupción porque no tiene «nada que ocultar» ni de sus actividades profesionales ni de las de su familia. «Y si no queda claro, ya sabe donde está el camino del juzgado», ha retado la popular.

