El presidente de la Xunta y líder del PPdeG, Alfonso Rueda, ha vuelto a defender el plan de control del absentismo laboral en el que trabaja el Ejecutivo autonómico, al tiempo que ha reivindicado que no se trata de «un endurecimiento» de condiciones, sino de conseguir «que el sistema funcione lo mejor posible».
«A todo aquel que, por enfermedad o por cualquier situación, tenga derecho a una baja, se le garantiza absolutamente. Pero lo que queremos es evitar duraciones innecesarias y que aquel que no deba estar de baja lo esté», ha argumentado, en declaraciones a los medios durante el viaje institucional que ha emprendido en China.
«Queremos que el sistema funcione bien. Insisto, garantizarle al que tiene derecho objetivo a una baja, no garantizarle, reforzar esas garantías. Pero también que no se esté de baja sin tener que estarlo porque, aparte de incidir en la productividad y perjudicar a la economía, perjudica a sus compañeros que están trabajando y muchas veces tienen que cubrir esa ausencia indebida», ha zanjado.
«DECISIÓN DIFÍCIL»
Sobre este asunto también se ha pronunciado la número dos del PPdeG, Paula Prado, quien ha admitido que se trata de «una decisión difícil». «Pero un Gobierno responsable debe afrontar los problemas y es evidente que en este campo existe un problema», ha señalado.
Ha resaltado que las bajas laborales «son un derecho de todos los trabajadores», y ha respaldado que el Ejecutivo gallego trabaje «en una gestión y control de las incapacidades más eficiente».
«Es evidente que hay que atajar esta situación, mientras la oposición intenta echar abajo el trabajo de quien se preocupa por los gallegos», ha dicho y ha reiterado las cifras ya expuestas por el Ejecutivo autonómica. «El absentismo laboral es una realidad con notables consecuencias sociales y severo impacto en la productividad.

