El conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude, José López Campos, ha anunciado que la Xunta ofrecerá este año 1.750 nuevas plazas para preparar la certificación del Celga en los diferentes niveles.
El responsable autonómico ha comparecido este miércoles en el Pleno del Parlamento gallego para responder a una interpelación formulada por el grupo parlamentario del BNG sobre la política de normalización lingüística de la Xunta.
López Campos ha explicado que, en total, se ofertarán 50 cursos para que «cada vez más personas, desde cualquier lugar del mundo, puedan aprender y certificar sus competencias en la lengua acudiendo, posteriormente, a las pruebas».
En este sentido, ha incidido en la importancia de «brindar a la ciudadanía oportunidades para estudiar, examinarse y aprender el idioma. Lo ha concretado en aquellas personas no nacidas en Galicia a las que se debe «acercar la cultura y la lengua gallegas para impulsar y prestigiar el uso del idioma en distintos ámbitos y contextos de la sociedad».
Para ello, ha anunciado que el Diario Oficial de Galicia (DOG) publica este miércoles una convocatoria compuesta por 14 cursos presenciales y 36 en línea. Se trata de una formación que puede ser solicitada a partir de este jueves a través del Portal da Lignua por cualquier persona mayor de 16 años que desee mejorar su conocimiento y dominio del gallego y preparar las pruebas que la Secretaría Xeral da Lingua convoca periódicamente para acreditar sus competencias en los niveles Celga 2, 3 y 4.
Asimismo, ha apuntado que la Xunta ofrece también unidades específicas dirigidas a personas no nacidas en Galicia «para dar mayor impulso al empleo del gallego ante el incremento del número de personas provinientes de fuera de la comunidad».
Sobre esto, ha destacado que el pasado año fueron 1.500 los alumnos y alumnas de hasta 34 nacionalidades los que participaron en esta iniciativa.
PACTO POLA LINGUA
«A través de esta medida, una de las primeras puestas en marcha al amparo del Pacto pola Lingua, estudiaron el idioma gallego personas de lugares como Colombia, Perú, Cuba, Marruecos, Brasil, Argentina o República Dominicana», ha defendido.
López Campos ha subrayado también que se llevan a cabo propuestas formativas para dinamizar el uso del idioma «en muy diversos ámbitos y sectores profesionales», como sanidad, justicia o administración.
A estas ha sumado otras enfocadas a las tecnologías y al ocio, como el programa Xuventude Crea o la colaboración con la CRTVG.
Por otra parte, ha recordado el aumento presupuestario para este ámbito este año, con un aumento de un 18% en dos años, y, ante las críticas del BNG, ha reivindicado el apoyo que, «sistemáticamente», han ofrecido los gallegos a las políticas de los populares, «respaldando» sus acciones en las urnas, «con mayorías absolutas».
BNG: «LLEVA 15 MESES ESCONDIDO»
Frente a esto, ha defendido, está la «política de confrontación absoluta» del BNG, «opinadores externos» en el proceso del Pacto pola Lingua, «en el que no han querido participar» y que incluso, ha lamentado, han intentado «boicotear» en la primera reunión del grupo — cuando miembros de la asociación A Mesa pola Normalización Lingüística pidieron a los asistentes a la reunión que abandonasen la misma –. «Nadie se levantó», ha señalado el conselleiro.
«Negociación, sí; acuerdos, sí; imposiciones, ni la primera. Lecciones de superioridad moral, política o intelectual, del BNG, ninguna. Esa la posición del PP (…). No pierdan el tiempo intentando presionar al PP que, de cuatro en cuatro años, recibimos el mayor aval posible: el respaldo de los gallegos», ha aseverado.
Por su parte, la diputada nacionalista Mercedes Queixas le ha pedido al conselleiro que se «posicione» y decida si «va a seguir patrocinando la política lingüística de Rueda o va a estar con la sociedad gallega, que una y otra vez, le dice que quieren que cambie de una vez por todas la política».
«Lleva 15 meses escondido detrás de las reuniones de los grupos de trabajo, ignorando los informes de diferentes asociaciones y negando la emergencia lingüística», le ha afeado la nacionalista.
«Solo le faltaría renunciar a las competencias en política lingüística como ya hizo con las de patrimonio», le ha reprochado Queixas.

