El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha asegurado que el PSOE no tiene un proyecto de país, sino «un proyecto de supervivencia política y judicial de su líder, Pedro Sánchez»; algo que considera que «ya le está costando demasiado» a los españoles.
Esta es una de las reflexiones con las que ha arrancado el líder popular el curso político en el ya tradicional acto de apertura celebrado este domingo en el municipio pontevedrés de Cerdedo-Cotobade.
Considera Núñez Feijóo que la continuidad de Sánchez en el Gobierno no solo cuesta «dinero público en empleos ficticios para sobrinas», sino también «la igualdad, libertad y la solidaridad» del país.
«Un Gobierno que busca culpables para todo y no se responsabiliza de nada; que ha elegido trocear el Estado en vez de fortalecerlo y así dañar la igualdad y la solidaridad de la nación; con reparto de privilegios y con el control de las instituciones, la justicia y la prensa, entre otros factores», ha lamentado.
Cuesta también, ha señalado, el crédito internacional, «no solo por los motivos de corrupción del Gobierno; del presidente y de la familia, sino también porque somos un país que ha dejado de funcionar». A este respecto, se ha referido a la «imposibilidad» de acceder a una vivienda y a la falta de control de inmigración irregular y de seguridad en las calles.
Sobre esto, ha citado tres acontecimientos que, en su opinión, lo ejemplifican: el apoyo de Otegui y Junqueras, un asesinato en un edificio okupado ilegalmente en Cataluña y la inmigración irregular, «que se desborda en España sin que el Gobierno haga nada razonable para evitarlo».
POLÍTICA MIGRATORIA DE «AQUÍ VALE TODO»
El líder de los populares ha puesto el foco en la falta de la política migratoria, «que conlleva que miles de personas pierdan la vida en el mar». «Una política de aquí vale todo, con las implicaciones que ello tienen para la convivencia de la gente, es que no garantiza tampoco ni la mínima dignidad de los menores no acompañados en España», ha censurado.
A este respecto, y recordando que el Gobierno ha sido condenado por el Tribunal Supremo por la tutela de menores, ha afeado que el Gobierno pida a las comunidades que gestionen más de 3.000 menores «cuando tienen todos sus recursos públicos saturados».
«Pero es que no acaba aquí. Es que ahora hemos leído que el Gobierno ha amenazado a los presidentes de las comunidades autónomas con la policía si no cumplen. Y la pregunta es, ¿cómo le puede mandar usted a la policía a los presidentes autonómicos? Lo que tiene que mandar usted es a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado a las fronteras españolas para asegurar la seguridad», ha pedido.
«España no puede renunciar a tener un lugar en el mundo porque Sánchez no esté dispuesto a renunciar a seguir viviendo en la Moncloa. Se necesita no solo un cambio político, sino un cambio de valores», ha defendido, tras lo que se ha comprometido a ser el que «limpie el buen nombre de la política que ha manchado el Gobierno». «España no es este Gobierno y volveremos a entregar España a los españoles», ha aseverado.
Ha avanzado que para ello derogarán leyes, «todo lo que huela a división y sectarismo», además de «reformar todo aquello que sea necesario para que el país encuentre las soluciones a los problemas estructurales que tiene». «No vamos a gestionar los escombros del Sanchismo, sino a llevar a cabo el cambio de raíz que necesita España; las bases de una nación segura, unida y diversa», ha reivindicado.
«REPARAR Y PREPARAR ESPAÑA»
Feijóo se ha comprometido a «reparar y preparar España», advirtiendo entre otras cosas de que, si no es capaz de presentar los Presupuestos Generales del Estado, dimitirá, asumiendo el mando cuando crea que una comunidad no tiene capacidad ante una catástrofe, y que servirá a la nación «antes que al partido».
Frente a los gobiernos de Andalucía y Galicia, «que funcionan y hacen reconocibles sus identidades», ha pedido a España que no se reconozca en un Gobierno «que tiene todo de Sánchez, buena parte de los independentistas y poco de los españoles».
«No puede reconocerse en una suma de corruptelas y atropellos a la nación. No puede reconocerse en una competición de insolidaridad y egoísmo. España es una nación antigua que ha funcionado más de 500 años y seguirá funcionando 500 más. En España, los españoles se apoyan los unos a los otros sin que nadie tenga que pedir ayuda si la necesita. Lo único seguro con este Gobierno es el próximo escándalo», ha destacado, afirmando que el Ejecutivo «huele a rancio incluso antes de empezar el curso político».