La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, exige a la Xunta «diálogo y presión» para que el administrador de Sargadelos, Segismundo García, «dé marcha atrás» en su decisión «arbitraria» de cierre de la factoría de Cervo, en A Mariña de Lugo.
En rueda de prensa, Pontón ha subrayado que esta medida «no se sostiene» a tenor de los datos económicos sobre el grupo. Por ello, ha reclamado que la Xunta, «a través de la capacidad que tiene, primero como autoridad laboral, pero luego como Gobierno gallego, ponga en marcha una negociación con el empresario para que esta situación no se consolide».
La líder nacionalista ha trasladado la «preocupación muy importante» que existe a raíz del anuncio de García tanto en la comarca como en «todo el país», ya que «se está hablando de algo más que una empresa, de un símbolo de Galicia».
«Detrás de Sargadelos hay una aportación importante a la modernización del diseño en nuestro país y es un tema que requiere la máxima implicación de la Xunta; esperamos algo más que un comunicado», ha sentenciado. En este sentido, ha remarcado que el Ejecutivo «tiene mecanismos para presionar» y le ha instado a «que actúe con todas las herramientas legales y políticas».
De consumarse el cierre, ha avisado, «significaría mucho más que el cierre ordinario», ya que «Sargadelos es mucho más que una fábrica de cerámica» y representa «200 años de la historia de Galicia».
Mostrando una figura de Sargadelos en su comparecencia, Pontón ha resaltado que «pocas son las casas gallegas que no tengan una». «Forma parte de nuestra historia e identidad», ha insistido.
Así, ha reiterado que es «referente económico de la industria pero mucho más», al ser «emblema cultural y artístico de Galicia», de modo que ha concluido que «es una marca de país y un símbolo nacional de Galicia».
Ante esto, considera «incomprensible la templada respuesta del Gobierno de Rueda» y le pide «algo más que un comunicado de prensa», esto es, «que actúe de inmediato para evitar la desaparición de un bien de interés cultural».
«No puede mirar para otro lado ni quedarse en un comunicado, está en juego la desaparición de una fábrica emblemática», ha ahondado la portavoz nacional del Bloque.
Por último, ha apuntado «otras consideraciones» para solicitar a la Xunta «que tome cartas», y es que la empresa en los últimos años «recibió más de medio millón de euros de ayudas y un crédito subvencionado de 600.000 euros» y esto, para el BNG, debe estar «vinculado a que se garantice la actividad y el empleo».
Ha recordado que la Xunta «formó parte del patronato de la fundación» y «lo abandonó cuando la pareja de Feijóo fue contratada» para asesorar a Sargadelos.
La inspección de Trabajo y el expediente abierto «en ningún caso justifica esta medida ni estas actitudes impropias en un estado de derecho», ha proseguido.
APOYO A LOS TRABAJADORES
Por eso, también ha mostrado «todo el apoyo a los trabajadores» y ha alertado de que «nadie está por encima de la ley», sino que esta está «para cumplirse, incluido todo lo que tiene que ver con la normativa que garantiza la salud de los trabajadores».
El Bloque ya ha registrado diversas iniciativas en el Parlamento y ha solicitado la comparecencia de la conselleira de Industria, María Jesús Lorenzana, con el ánimo de tratar de «contribuir» desde el Pazo do Hórreo a evitar lo que «sería un auténtico despropósito y pérdida para Galicia».