Alcaldes de la comarca lucense de A Mariña han recibido con estupor y sorpresa la noticia del cierre de la fábrica de Sargadelos, anunciado este miércoles por su administrador único, Segismundo García, a través de una carta a Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
La zona más afectada sin duda es Cervo, donde está situada la fábrica y donde gobierna la popular Dolores García, quien asegura que se desconocía que se estuviera gestando el cierre. «Sin duda es una mala noticia, estamos sorprendidos por el giro que tomó el conflicto», afirma la alcaldesa, recordando que «al final lo peor es para los trabajadores, que son los que están en vilo sin saber lo que va a pasar».
García pide «que se agoten todas las vías de diálogo, comunicación y entendimiento» entre las distintas administraciones antes de llegar al cierre, «porque hay que ponerle una solución». Explica que «Sargadelos es también parte del patrimonio cultural gallego y un símbolo de Galicia».
El anuncio del cierre de Sargadelos ha dejado también muy afectados a ayuntamientos limítrofes, como Xove, donde está situada Alcoa y donde esta noticia ha calado hondo debido a la lucha constante estos últimos años por mantener la productora de aluminio en marcha.
«Son muchas las familias que trabajan ahí y es una empresa emblemática para la comarca y para Galicia», dice el alcalde, Demetrio Salgueiro, sobre Sargadelos, pidiendo un «entendimiento con el empresario» en una situación que calificó de «absurda y rocambolesca».
Para O Valadouro, donde gobierna José Manuel Lamela Piñeiro y donde residen varios de los trabajadores de la firma, «va a ser un mazazo y todo lo que influya en perder puestos de trabajo para la zona nos perjudica a todos».
Por su parte, Mariña Gueimunde, la recientemente nombrada alcaldesa de Viveiro, manifiesta una gran sorpresa por la noticia que calificó de «desgracia para los propios trabajadores y para la comarca». Destaca que Sargadelos era «un puntal y una referencia para la economía de la zona» y abogó porque se encuentre una solución porque «tenemos pocas cosas buenas, y si estas se nos van vamos a lamentarlo terriblemente».
«Sargadelos es una marca que no podemos perder, tanto tradicionalmente como empresarialmente, porque forma parte de nuestra historia», dice Gueimunde.
El alcalde de Foz, Francisco Cajoto, se mostró sorprendido por la noticia «porque se suponía que la situación iba por buen camino». Asegura no entender «los motivos del cierre» y espera noticias para ver si esta situación «tiene algún otro trasfondo» al no entender que se cierre una empresa «que se supone que iba bien».
También explica que «es parte de la identidad cultural de la Mariña», vinculada con la historia, el turismo y la cultura de la zona, por lo que se muestra «muy preocupado».