El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha alertado este martes en la «asimetría» que supone para Galicia el «crecimiento continuo de las tarifas» de la Autopista del Atlántico (AP-9), principal arteria de comunicación de la comunidad, mientras que en otras zonas de España las vías del Estado se convierten en libres de peajes o disfrutan de bonificaciones.

Lo ha manifestado en la sesión de apertura de la XXX Semana de la Carretera, donde ha estado acompañado de la conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez, y donde ha exigido, tras reflexionar sore la «asimetría» por el incremento de peajes de la AP-9, un modelo estatal de gestión de carreteras marcado tanto por la «responsabilidad económica» como por la «equidad territorial».

No en vano, ha reivindicado que las carreteras forman parte «fundamental» del Estado de Bienestar, de cuya «correcta planificación, ejecución y conservación» dependen la seguridad de las personas, la vertebración del territorio, la competitividad de la economía y la calidad de vida de los ciudadanos.

Feijóo ha apuntado que, siendo gallego, se pueden constatar los avances en las carreteras en los últimos 20 o 30 años en España, «un país fantástico para comunicarse». «Hemos mejorado de forma brutal», ha reflexionado y ha incidido en el descenso del número de víctimas de accidentes de tráfico, como también hizo posteriormente el alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo.

En este punto, ha reiterado el objetivo del Ejecutivo autonómico de contribuir a consolidar un sistema que asegure que los ciudadanos disfrutarán en el futuro de las carreteras «más seguras, más sostenibles y mejor preparadas» para responder a sus necesidades de movilidad y de progreso económico.

Al respecto, ha recordado que en Galicia, solo en la última década, la red de vías de altas prestaciones aumentó en casi un 70 por ciento, acercando «más y mejor» a los gallegos entre sí.

PLANIFICACIÓN COHERENTE Y RAZONADA

Para alcanzar este fin, Feijóo ha incidido en la importancia de las aportaciones de todos los sectores representados en esta semana española de la carretera y expuso, además, la necesidad de «definir el papel de las carreteras» en un contexto marcado por nuevos condicionantes como la lucha contra el cambio climático y las emisiones contaminantes.

También ha aludido al desarrollo tecnológico y a la creciente cantidad de recursos públicos que se requieren para atender a las necesidades prioritarias, y que obliga a «un especial esfuerzo de eficiencia y racionalidad para conservar las ya existentes».

El responsable del Ejecutivo autonómico sostuvo que «ninguno de estos retos se podrá superar a salto de mata» y ha insistido en el deber de abordar la gestión presente y futura conforme a una planificación «coherente y razonada».

ACABAR LAS AUTOVÍAS

Bajo la premisa de entender las infraestructuras viales como un factor de cohesión social, de dinamismo económico y de equilibrio territorial, el titular de la Xunta ha defendido que, aún «en el peor de los contextos económicos», Galicia «definió con claridad su modelo, avanzando en la red y poniendo en servicio 220 nuevos kilómetros de vías de altas presaciones sin un solo peaje».

«Y en las mismas circunstancias, aplicamos las primeras rebajas en las dos autopistas de peaje de competencia autonómica que ya existían», ha reivindicado, subrayando que, en la actualidad, esas dos vías –las autopistas A Coruña-Carballo y la del Val Miñor–, se mantienen como las autopistas «más baratas» de España, con una bonificación en horario nocturno, a las que se añadirán, a partir del próximo año, descuentos para familias numerosas.

En relación a las carreteras de titularidad estatal, además de incidir en la «asimetría» que supone la subida continua de peajes de la AP-9, el presidente gallego ha remarcado la necesidad de finalizar las autovías Lugo-Santiago y Lugo-Ourense.

DEMANDA DE MÁS RECURSOS PARA CONSERVACIÓN

El encargado de inaugurar el acto ha sido el alcade de Santiago, quien ha subrayado el «éxito» de que hayan bajado las víctimas mortales de accidentes de tráfico, y, tras el regidor ha intervenido el presidente de la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras, Luis Fernández Gorostiza.

Luis Fernández ha identificado las carreteras como «un elemento vivo» y, tras reconocer que cada vez hay más kilómetros en servicio, ha comparado el presupuesto de conservación como «una goma elástica que se estira y es cada vez más delgada». «La goma elástica no se puede estirar más, estámos al límite», ha defendido, ante Feijóo y otros integrantes de la mesa inaugural.

«La red es cada vez más extensa y necesita más recursos», ha apostillado, antes de esgrimir, asimismo, que «son muchos los retos pendientes» y abogar por la innovación y ser «medioambientalmente respetuosos».

Feijóo, a su vez, ha resaltado el esfuerzo realizado por la Comunidad en la conservación y mejora de la seguridad de sus carreteras, cuya extensión, marcada por la dispersión geográfica, supera los 5.500 kilómetros.

Así, se ha referido al fomento de la construcción de sendas peatonales, sobre todo interurbanas, además del objetivo de finalizar en 2020 con todos los tramos de concentración de accidentes en las carreteras autonómicas.

APOYO EN INNOVACIÓN

También han intervenido en el arranque de la jornada el presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Mezclas Asfálticas, Juan José Potti Cuervo; la presidenta de la Asociación Técnica de Carreteras, Rosario Cornejo Arribas; y el presidente de la Asociación Española de la Carretera, Juan F. Lazcano Acedo.

Lazcano Acedo ha incidido en los avances en el desarrollo de las vías y ha apuntado a la «carretera inteligente», una infraestructura con «dotación avanzada» en la que los vehículos «interactúan entre ellos y con la vía». Todo ello, ha remarcado, encaminado a «enriquecer la experiencia del usuario».

En este punto, ante el presidente de la Xunta, ha demandado políticas de apoyo a la innovación y a los innovadores, que posibiliten que muchas de las ideas que se desarrollan en el sector privado «se puedan llevar a cabo».

También ha apelado a que el sector se «sacuda los complejos» y busque «una presencia real y efectiva» en aquellos foros que analicen el movimiento de las personas y de las mercancías «a medio y largo plazo». «Centremos los retos, ofrezcamos soluciones innovadoras, reclamemos sin ambages los apoyos públicos necesarios y no tengamos miedo a equivocarnos», ha proclamado.