Adif ha lamentado este jueves las declaraciones del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, sobre la alta velocidad a Galicia, antes de subrayar que mantiene su compromiso con el calendario previsto. Al respecto, le ha acusado de dar información «absolutamente engañosa».

En concreto, a través de una nota de prensa, la compañía dependiente del Ministerio de Fomento afirma que «no puede más que mostrar su estupor ante una información absolutamente engañosa y tendenciosa, y que desmerece el inmenso esfuerzo que se está realizando para cumplir con los objetivos previstos».

Al respecto, advierte de que «no acostumbra a comunicar las fechas de puestas en servicio, sino las relativas a la finalización de las obras, ya que entre ambos hitos se desarrolla la fase de pruebas de todos los sistemas, actividad crucial para el inicio de la circulación con plenas garantías de seguridad».

Por ello, indica, «en este periodo no se fijan plazos, ya que es particular para cada una de las líneas en función de la tecnología que se emplee». Añade que en esta fase «se trata de comprobar que «todos los elementos del sistema carecen de incidencias».

«FALTA DE RESPETO» A LA PRESIDENTA

Esta es una actividad «vital» para Adif, según defiende, «sobre la que descansa toda la documentación de seguridad necesaria para solicitar la autorización de puesta en servicio, y que obviamente debe realizarse con absoluto rigor y libre de cualquier tipo de prisas».

Con base en este argumento, Adif asegura haber mantenido «en todo momento un compromiso con las fechas de finalización de las obras», hecho que hasta la fecha actual, añade, «se ha cumplido escrupulosamente».

Esto, según argumenta, «queda acreditado con la finalización de las obras del tramo Zamora-Pedralba en diciembre de 2018». El tramo Pedralba-Ourense, agrega, «está inmerso en una frenética actividad constructiva, día y noche, con el objetivo de cumplir con el plazo previsto para la finalización de las obras entre finales de este año y primeros del siguiente, con todos los trabajos contratados y a pleno rendimiento».

Por este motivo, Adif considera que las palabras del presidente de la Xunta «solo contribuyen a generar la desconfianza entre los ciudadanos y faltan al respeto a todos los trabajadores de Adif y a su presidenta, Isabel Pardo de Vera».

Recuerda además que estas obras estuvieron paralizadas y se mantuvieron «sin dotación presupuestaria» durante un periodo «de más de tres años». Del último periodo, reivindica que «siempre se ha informado con transparencia y rigor técnico del estado de las pruebas y el avance de las obras.

Por último, Adif apunta que no entiende estas «muestras de deslealtad de los responsables de la Xunta cuando desde el ente público en este último periodo se ha trabajado con el máximo grado de compromiso, entrega y profesionalidad para poner a disposición de los ciudadanos la gran inversión realizada con las máximas garantías de seguridad».

RESPUESTA A LA RÉPLICA

Por su parte, la Xunta, a través de otro comunicado, responde a la réplica del delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, pidiéndole que, «en lugar de insultar», garantice «expresamente» que el AVE podrá estar en periodo de pruebas en la comunidad antes de dos meses y siete días, tal y como comprometió el Ejecutivo de Pedro Sánchez «de forma reiterada».

La Xunta atribuye a Losada considerar el AVE gallego como «una cuestión de partidos» y le emplaza a «decir la verdad» sobre el cumplimiento de los plazos.

«La llegada del AVE a Galicia es un asunto de interés general y las administraciones tienen el deber de velar por que se cumpla, con la finalización en plazo de este proyecto estratégico», subraya la nota de prensa, emitida tras las palabras de Losada en reacción a las de Feijóo.

En caso de que no garantice el periodo de pruebas en plazo, añade, Losada «deberá asumir la verdad: que el Gobierno de España no va a cumplir la palabra que le dio a los gallegos y su compromiso de poner a su disposición los servicios de alta velocidad ferroviaria que le corresponden».

Para concluir, la Xunta interpreta que «el silencio del delegado del Gobierno sobre la fecha prevista para la finalización de las obras del AVE es atronador» y «clara señal de que el Gobierno gallego está en lo cierto y de que, lamentablemente, tendrán lugar nuevos retrasos en la llegada del AVE a Galicia».