Los grupos de la oposición en el Parlamento de Galicia –PSdeG, Común da Esquerda, BNG y Mixto– han proferido duras críticas contra el proyecto de presupuestos de la Xunta presentado este sábado, al que han llegado a tachar de «continuista», «electoralista» y «sin propuestas» para enfrentarse a la crisis industrial de la Comunidad.

En sendas ruedas de prensa en sede parlamentaria, todos han coincidido en afear la exención de impuestos a las herencias de hasta un millón de euros. El primero en comparecer, el portavoz del Grupo Mixto, Luís Villares, ha lamentado que de este modo la Comunidad pierda ingresos provenientes «de las personas más ricas».

«Aumentan las desigualdades sociales porque los ricos no tienen que contribuir con sus impuestos para después ser redistribuidos», ha alertado el también líder de En Marea, quien ha reducido a «muy poca» la gente que se beneficiará de esta rebaja fiscal: «¿Cuántos tienen la suerte de heredar un millón de euros?».

En paralelo, Villares también ha criticado las bonificaciones a la compra de viviendas en zonas menos pobladas por considerar que están destinadas para la gente «que tiene suficiente dinero para comprarse un chalé de veraneo» como segunda residencia.

Por su parte, la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, ha censurado que la Xunta presente como «medida estrella» la rebaja de impuestos sobre herencias: «Lo que no le dice el PP a los gallegos es qué servicios van a seguir recortando en vista de estos beneficios a las rentas más altas».

En estos mismos términos se ha pronunciado el portavoz parlamentario del PSdeG, Xoaquín Fernández Leiceaga, quien ha puesto el foco en que Galicia lleva «años de bajadas de impuestos» sin que «al final los efectos sobre la recaudación sean efectivos». En cuanto al tributo de sucesiones, tendrá «un efecto social muy regresivo», según el socialista, ya que su bajada afecta «sobre todo a los grandes patrimonios», que son «limitados en número».

En este contexto, el portavoz del Grupo Común da Esquerda, Manuel Lago, ha cuestionado la adecuación de estas medidas al artículo 31 de la Constitución, porque «una persona que hereda un millón de euros» va a contribuir a las arcas autonómicas «lo mismo que una persona que hereda 15.000».

«FIN DE CICLO» DEL PP EN LA XUNTA

Por otra parte, también ha habido consenso en la oposición al hablar de «fin de ciclo» del gobierno del PP en Galicia que suponen estas cuentas, tal y como ha dicho la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, quien también ha señalado que los presupuestos «van a ser inútiles a la hora de enfrentarse a la crisis y mejorar la vida de las personas».

Para el Bloque, el próximo ejercicio será así «una oportunidad perdida para rectificar aquello que funciona mal», ya que «no va a servir para posicionar a Galicia en un momento de grandes desafíos y grandes incertidumbres».

En el Grupo Común da Esquerda, Manuel Lago ha censurado la «resignación» con la que el Gobierno gallego aborda las cuentas por no incluir una política fiscal «expansiva» cuando «todos los expertos dicen que es necesaria».

Además, ha dicho que el conselleiro hace «un juego de trileros» al «esconder las cifras» absolutas –un total de 1.149 millones–. «No se puede comparar los presupuestos del 2020 con los de 2009 con términos nominales. No es cierto que los presupuestos crezcan con respecto a antes de la crisis», ha lamentado, ya que, de acuerdo a sus cifras, si se descuenta la inflación los gastos están 2.000 millones «más bajos» que antes de la crisis.

DIEZ AÑOS «DE RECORTES»

El portavoz socialista ha calificado de «agotado» el proyecto de Feijóo en la Xunta, porque «después de 10 años de ajustes y recortes intenta maquillar los efectos de sus políticas» con «propaganda» y elementos «de tinte claro de electoralismo». «Estos presupuestos son básicamente de continuidad», ha apostillado Leiceaga.

Y es que, según el también presidente del PSdeG, la Xunta decide «dejar el rigor presupuestario de lado cuando se acerca a un año electoral» y «abre el endeudamiento» hasta los «68 millones de euros» con un incremento que «no se refleja» en los gastos de capital.

No en vano, Leiceaga también ha puesto en foco en que se reduzca en 56 millones los gastos en infraestructuras, entre otros, mientras se incrementa «en 9 millones» las partidas para el turismo en relación con el Xacobeo 2021. Además, advierte que «el aporte neto de la Xunta» para el Año Santo «es cero» debido a que los fondos que generará su patrocinio estarán «por encima» de los 9 millones.

EL PP VE «VALENTÍA» EN LA XUNTA

Frente a estas críticas, el portavoz parlamentario del PPdeG, Pedro Puy, se ha centrado en destacar «la valentía» del Gobierno gallego por presentar sus presupuestos para el próximo año «en tiempo y forma» frente a la «inestabilidad» vivida a nivel nacional.

«Representan un ejercicio responsable del autogobierno», ha señalado Puy, quien ha añadido que las cuentas estarán «centradas en las personas y en la prestación de servicios públicos básicos de calidad», al tiempo que «procuran que la economía gallega siga creciendo» y la deuda se «minimice».

A falta de analizar más detenidamente el proyecto presentado por la Xunta, el popular las ha calificado de «positivas» porque «dan continuidad» al trabajo del equipo de Feijóo por «incrementar el PIB de Galicia por encima de la media nacional, reducir la tasa de paro por encima de la media española e incrementar en más de 100.000 los afiliados a la Seguridad Social desde 2013».

En este sentido, Puy ha manifestado que los presupuestos «reflejan la recuperación económica» de la Comunidad con un incremento del gasto en 300 millones, «sobrepasando la barrera de los 10.000 millones de euros por primera vez en diez años y situándose como los más altos de la historia» sin dejar «liquidaciones negativas».