Con el arranque el periodo de sesiones tras el descanso navideño, la sanidad vuelve a centrar la actualidad parlamentaria. Así, la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, centró su intervención de este lunes en esta cuestión que, dijo, será «prioridad» del Bloque en este año, mientras que el PSdeG, a través de su portavoz parlamentario, Luis Álvarez, ha pedido al mandatario gallego, Alfonso Rueda, que «tome el control» de la situación.

En su rueda de prensa, Pontón ha acusado a los populares de convertirse «literalmente en un peligro para la salud de los gallegos» y los ha llegado a calificar de «terminator». «De norte a sur, de este a oeste, vemos a una ciudadanía movilizada», ha manifestado Pontón, quien ha reiterado su adhesión a las manifestaciones y convocatorias contra el «desmantelamiento» de los centros de salud y hospitales comarcales. La ciudadanía, dijo «no se rinde ante una PP que está convertido en un ‘terminator’ de la sanidad pública», ha enfatizado.

Pontón ha descrito una situación de «urgencias saturadas, bajas que no se cubren y PACs sin personal médico», con propuestas como que el personal de enfermería supla a los facultativos o se atienda con «telepantalla», mientras se «consolidan listas de espera en primaria» y «crecen en hospitales».

La dirigente nacionalista ha puesto el acento en que «miles de gallegos están sin pediatra» y en la «cascada de dimisiones en el Sergas», que «dan cuenta de cómo está la sanidad pública, que pone en riesgo la salud de los gallegos». «Para colmo, intentan responsabilidad a los gallegos de los problemas», ha agregado, en referencia a negar que haya «problemas» o que «bajan» las urgencias cuando «hay un partido de fútbol».

Pontón ha concluido que los populares «no tienen nada que ofrecerle a los gallegos» y ha reclamado la misma atención a todos los gallegos, con independencia de dónde vivan. Además de apoyar las movilizaciones, el Bloque volverá a insistir con iniciativas en el Parlamento, como la petición de que se transfiera la gestión de los Mir o un plan de choque de 200 millones para atención primaria. «El BNG no va a permitir que le roben el derecho a la salud», ha enfatizado.

«TOMAR EL CONTROL»

Por su parte, el PSdeG también se ha pronunciado sobre este asunto para reclamar al presidente, Alfonso Rueda, que «tome el control» y «se ponga al frente de la solución de los problemas» de la sanidad. «Tenemos una consellería que es incapaz de solventar los problemas» en atención primaria y hospitalaria.

Luis Álvarez ha incidido en que las listas de espera «no reflejan» los verdaderos tiempos que tienen que aguardar los gallegos por sus citas y ha instado al mandatario autonómico a ponerse al frente de esta cuestión por ser «competencia exclusiva» de la Xunta.

AHORRO FARMACÉUTICO

Sin embargo, el portavoz parlamentario del PPdeG, Pedro Puy, ha lamentado escuchar los «mismos mantras» por parte de la oposición acerca de «13 años de privatizaciones y recortes», y ha rebatido que al sanidad es uno de los «pilares» de la Xunta y, sobre todo, cuando viene de entrar en vigor el «presupuesto más alto».

Así, ha situado que en la única partida que registra reducción es en farmacia, derivado del «pacto» (2010) con el BNG para fomentar las recetas de medicamentos genéricos (el catálogo priorizado de fármacos), una medida que en su día –recordó Puy– el PSdeG recurrió por posible inconstitucionalidad, pero fue avalada y permitió «ahorrar una cantidad ingente de recursos».

Dicho esto, Puy incidió en que los «problemas» en sanidad «no dependen solo de Galicia» y ha vuelto a poner encima de la mesa que se apruebe la especialidad de Urgencias o la acreditación de los mir, por lo que ha esperado por parte de la posición medidas «en positivo».