Seis de los 14 diputados del PSdeG en el Parlamento de Galicia, entre ellos el exsecretario xeral Gonzalo Caballero, han remitido una carta a Ferraz en la que manifiestan su apoyo al parlamentario Martín Seco, expedientado por la dirección gallega, que pide una suspensión cautelar de militancia que acarrearía su salida del grupo en el Pazo do Hórreo.

La misiva, a la que ha tenido acceso Europa Press, fue enviada el pasado lunes a la dirección federal del Partido Socialista y está firmada, además de por Caballero, por Marina Ortega, Pablo Arangüena, Noelia Otero, Noa Díaz y Eduardo Ojea, todos ellos diputados del Grupo Parlamentario socialista en la Cámara autonómica y afines al exsecretario xeral, al que también es cercano el propio Martín Seco.

Los parlamentarios –a los que se suma el exdiputado Juan Carlos Francisco Rivera, que renunció a su acta en abril–consideran injustificado el expediente disciplinario abierto a Martín Seco, a quien atribuyen una actitud «intachable, honorable, de izquierdas, al servicio de Galicia y leal al PSdeG».

Así, manifiestan que suscriben la intervención de Seco que motivó la apertura del proceso disciplinario. En ella, Martín Seco criticó el contenido de la Ley de áreas empresariales de la Xunta antes de avanzar que el grupo votaría a favor de la norma por indicación de la dirección que encabeza el secretario xeral del PSdeG, Valentín González Formoso.

Para este grupo de diputados, en su intervención Martín Seco «no actúa con irresponsabilidad ni deslealtad» hacia el partido, ni obra «contra las decisiones» de sus órganos del partido. Tampoco consideran que se produzca un «menoscabo» de la «imagen» de González Formoso ni que se «ponga en duda» la directriz de apoyar el texto legislativo.

Por todo ello, consideran que la apertura del expediente disciplinario es «injusto» e «injustificado» pues, dicen, los hechos elevados ante los órganos del partido a nivel federal «no se corresponden» con «la realidad», de modo que reclaman que no se imponga la sanción de suspensión cautelar de militancia para Seco como así solicita la Secretaría de Organización gallega.

EXPEDIENTE

Los hechos que aduce el PSdeG en el expediente remitido a Ferraz tienen su origen en el pasado mes de septiembre, cuando Martín Seco fue el encargado de defender la postura del Grupo Socialista durante el debate de la Ley de áreas empresariales elaborada por la Xunta. El diputado, que criticó en su intervención el contenido de la norma, avanzó al finalizar que su grupo votaría a favor de la ley porque así lo había ordenado «la dirección política del partido».

Esta frase fue entendida por la dirección del partido como un «claro gesto de desafío» a González Formoso, por lo que, ahora, piden que se le aparte del grupo y se le suspenda de militancia, lo que acarrearía también que abandone sus responabilidades al frente del PSOE de Arteixo.

Fuentes próximas a la cúpula de los socialistas gallegos defienden que la directriz de votar a favor de la ley de la Xunta fue adoptada tras la ronda de contactos de Formoso con «distintos agentes económicos sociales» que manifestaron su deseo de que la normativa saliese adelante ante la preocupación de que la falta de suelo industrial en Galicia provocase la «fuga» de inversiones hacia Portugal.

Esta postura, que según estas mismas fuentes fue incluso abordada en un encuentro entre el líder socialista y el vicepresidente primero, Francisco Conde; fue trasladada al grupo, por lo que Seco recibió indicaciones de defender desde la tribuna la ley.

La dirección gallega recalca que su voluntad es actuar con «total contundencia» y «no pasar una más» ante una persona a la que ven «más fuera que dentro» de la organización por su actitud, que atribuye a que el grupo de afines a Caballero «no aceptaron los resultados» de las primarias de 2021. «No se va a consentir que nadie fomente la división interna ni que se menoscabe la imagen del partido en los medios o en las redes sociales», remarcan.

Por su parte, Martín Seco defendió ya el pasado viernes que su comportamiento como miembro del partido y dentro del grupo parlamentario ha sido «intachable» ya que, recuerda, en aquella ocasión él mismo y todo el grupo votaron «lo que indicó la dirección del PSdeG», por lo que no ve que su proceder haya causado un «menoscabo a la imagen del partido», ya que actuó «con lealtad y en línea con el mandato» de la cúpula de la organización.