La crisis de Alcoa ha vuelto a debate en la sesión de este miércoles del pleno de la Cámara gallega, donde Xunta y el BNG han cruzado reproches en torno a la situación de la planta de San Cibrao después de la confirmación de la anulación del ERE dictada por el Tribunal Supremo la pasada semana.

Así, en el bloque de preguntas orales que pone el broche a la sesión plenaria que arrancó el martes, el vicepresidente segundo del Gobierno gallego, Francisco Conde, ha responsabilizado de la incertidumbre sobre el futuro de los puestos de trabajo de la factoría al Gobierno y central «y sus socios», entre los que ha incluido al BNG, que, por su parte, ve a la Administración autonómica «cómoda» en la situación que atraviesa la planta mariñana.

«Ustedes están muy cómodos en este marco. Los problemas no tienen nada que ver con ustedes», ha señalado el parlamentario nacionalista Daniel Castro tras apuntar que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) «falló» al no haber intervenido la planta, una demanda que volvió a ser explicitada esta semana en la Cámara autonómica con la aprobación de una iniciativa por unanimidad en la sesión del martes.

En su turno, el ‘número tres’ del Ejecutivo gallego replicó que el Bloque son «cómplices necesarios» de la situación que padecen los trabajadores, «traicionados» por el Gobierno central que, como ha apuntado, contó con el apoyo del diputado del BNG en el Congreso para la investidura de Pedro Sánchez.

«No engañen a la gente. Galicia sufre una crisis energética que pone en peligro la industria y a Alcoa. Eso también es responsabilidad del BNG, porque son socios del Gobierno y comparten su política de intransición energética», ha aseverado Conde, quien, tras defender la actitud «proactiva» de la Xunta, ha remarcado que «la solución» para la planta mariñana «es clara» y pasa por las manos del Ejecutivo central y la compañía norteamericana.

«La intervención es la solución. Y en ella podría participar la Xunta si creyese que este país se grande y hay que defenderlo», ha replicado Daniel Castro, que ha puesto el acento en que «el mejor plan industrial» para Galicia «es que no cierren decenas de empresas» como, según el diputado, ha ocurrido en los doce años que lleva el Partido Popular ininterrumpidamente en la Xunta.

En la contrarréplica, Francisco Conde acusó al Bloque de intentar «desviar la atención» sobre su «resposnabilidad» en el asunto y de estar «más ocupados en defender a sus socios» –en alusión al PSOE– que «en defender a los trabajadores» de A Mariña.

Por último, el vicepresidente segundo calificó al BNG «del partido del no a las renovables» y del «cierre de las térmicas sin alternativoas», lo que llevó a sentenciar que «es difícil encontrar más incoherencias» que las que la formación frentista tiene en su postura sobre «política energética».