Las últimas intervenciones del Debate sobre el estado de la autonomía llevaron a la arena política al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y a los líderes de los grupos de la oposición, en una tarde que mostró una confrontación ideológica en la que el máximo mandatario puso el foco en la nacionalista Ana Pontón. Mientras, el secretario xeral del PSdeG, Gonzalo Caballero, volvió a apartarse del «independentismo» en el marco de su propuesta para reformar el Estatuto de Autonomía, que este año cumple 40 desde su promulgación.

Ello, en una tarde en la que Feijóo cerró el debate con un repaso de sus principales propuestas y la advertencia de que, tras lo peor de la pandemia, es preciso trabajar por una Galicia que ha definido como el «proyecto común» que «convoca a todos». «Nadie sobra», ha proclamado el mandatario autonómico, quien abrió las puertas de su gobierno para estudiar todas las propuestas «honestas, rigurosas y constructivas».

Con todo, a la espera de las propuestas de resolución que presenten los grupos –máximo de 40 hasta este jueves a las 10,30 horas–, el debate no anticipa un alto grado de acuerdos a la vista de las intervenciones. Será este mismo jueves, a las 22,30 horas, cuando se conozcan los primeros consensos, ya que vence el plazo para registrar los textos pactados.

Feijóo ha comprometido «todos los esfuerzos de la Xunta» en la recuperación, al tiempo que, pese al debate intenso de la tarde, ha dicho que el «tiempo de confrontar de todo y por todo, debería ir terminando».

En su turno de réplica, Feijóo ha formulado «varias preguntas» a Ana Pontón cuya respuesta, ha apuntado, estarían «interesadas en escuchar muchas personas de la UPG», haciendo así referencia a la formación política a la que pertenece la nacionalista, quien precisamente se encuentra en periodo de reflexión personal sobre su futuro al frente del BNG.

«¿Qué piensa de la independencia de Galicia? ¿Sí o no? ¿Independencia o autonomía?», ha preguntado Feijóo, antes de advertir a la nacionalista que «todo el mundo tiene derecho a cambiar de opinión y renegar de los sumos sacerdotes de la UPG que la auparon». «Hemos visto metamorfosis más grandes en esta Cámara», ha apostillado.

Es más, en sus referencias a Pontón, ha ironizado con que el BNG defiende «mucha independencia, pero luego quien firma las nóminas de los cargos nacionalistas son los socialistas» de las instituciones en las que son socios.

Feijóo sugirió que Pontón «forraba la carpeta del instituto con imágenes de Pujol e Ibarretxe», una afirmación que la líder del BNG no entró a rebatir, salvo para advertir a Feijóo que su «preocupación» son sus «amigos se forren con Galicia» con las concesiones de las eólicas. En otro momento le avisó de que cuando ella estaba «en el instituto», el Feijóo hacía «su primer intento de privatizar la sanidad pública», con el impulso de las fundaciones sanitarias que revirtió –reivindicó– el bipartito.

El mandatario gallego ha seguido en sus preguntas a la dirigente del Bloque para preguntarle si «quieren un procés gallego». «Ni siquiera tienen un nacionalismo propio, copian lo que hacen otros», ha afeado.

«Pues tengo que decir que hoy estoy en el debate del estado de la nación gallega. ¿Por qué le molesta que diga eso? No sé por qué le parece mal», le replicó Pontón a Feijóo, quien precisamente se refirió a esta cuestión para evidenciar las posibles diferencias en una eventual reforma del Estatuto de autonomía, fijándose en que la clave está en el «preámbulo».

Fue en este asunto en la que el portavoz parlamentario del PSdeG se apartó del «independentismo» y habló de «nación de Breogán», precisamente la fórmula que se propuso en la época de Emilio Pérez Touriño –con Anxo Quintana como vicepresidente– en la reforma que fracasó. «Ese cuento ya lo viví», dijo Feijóo, quien entonces como líder de la oposición negoció la reforma que no fructificó.

Y es que Caballero aprovechó para emplazar a los grupos a que, una vez se supere «lo peor de la pandemia», se inicie el debate para reformar el Estatuto. «Creemos que a lo largo de esta legislatura habrá que adaptarlo a los nuevos tiempos, para ponerlo al servicio de la gente», ha argumentado.

Además, le ha trasladado el apoyo del PSOE a la Xunta para reivindicar un sistema de financiación autonómica que tenga en cuenta factores como el envejecimiento y la dispersión, mientras que el BNG ha propuesto un concierto económico. «Estaremos trabajando para que Galicia tenga la mejor financiación», ha sostenido Caballero en un discurso en el que también se ha mostrado partidario de que las comunidades históricas tengan un «nivel competencial máximo».

Mientras, el portavoz parlamentario del PPdeG, Pedro Puy, ha incidido en las diferencias, algo que también ha puesto de manifiesto Feijóo en su turno de cierre, al advertir de que Caballero por un lado se desmarcaba del «independentismo» y, por otro, defendía los acuerdos con esa formación del ámbito «progresista».

Así, Puy ha subrayado que la oposición «no está de acuerdo entre sí» ni con la reforma Estatuto de Autonomía de Galicia, ni con la financiación autonomía ni con el mercado eléctrico. Además, auguró que, a la vista del «diagnóstico» hecho por la oposición sobre la situación de Galicia sería difícil llegar a acuerdos con el Gobierno autonómico.

LOS ANUNCIOS: GUARDERÍAS Y RECUPERACIÓN POST COVID

La recuperación post covid en los distintos planos –y las reformas sanitaria, económica y social– ha centrado la primera jornada del debate de política general, en el que Feijóo ha ratificado que Galicia dejará de estar en emergencia sanitaria la próxima semana y ha avanzado que se erigirá un monumento en honor a las víctimas de la covid-19.

En una sesión en la que el recuerdo al recientemente fallecido Valeriano Martínez ha estado muy presente, Feijóo también ha confirmado que las cuentas de Galicia para 2022, que «ya dejó muy avanzadas», se presentarán en tiempo la semana próxima. Tendrán una nueva rebaja fiscal, con los detalles sin concretar, y siete de cada diez euros se concentrarán en políticas sociales.

Precisamente, el gran anuncio de la sesión lo ha dejado el presidente en el ámbito social: las escuelas infantiles serán gratuitas para todos los niños, también los primogénitos, a partir del próximo curso.

LA FOTO DEL RECUERDO: EL ESCAÑO VACÍO DE MARTÍNEZ

La foto para el recuerdo la ha dejado el escaño vacío de Martínez –en la que se han depositado sendos ejemplares de la Constitución y del Estatuto de Autonomía, así como una hortensia blanca–. La jornada parlamentaria arrancó con un minuto de silencio en su honor y un sentido aplauso por parte de todos los grupos.

Pero la concordia pronto dejó pasó a otras sensaciones cuando Feijóo dio las gracias al BNG por acceder a aplazar el debate tras la muerte del conselleiro y los populares –como después trasladaron en redes sociales– afearon al PSdeG no haber aceptado posponer la cita porque interfería, han dicho, en su calendario de primarios. También afearon a Gonzalo Caballero y a su rival interno, Valentín González Formoso, no haber parado la campaña interna.

Caballero negó la versión popular ante los medios y defendió que el PSdeG sí se abrió a aplazar el debate a partir de una fecha «viable», a partir del 2 de noviembre (las primarias se celebran el 30 de octubre). Y por la tarde, el socialista lamentó la actitud de los populares y el uso de este asunto en redes sociales.

«No nos parece de recibo que mientras estamos en esta tribuna, el Twitter oficial del PP trate de plantear una política de confrontar contra quienes tenemos todo el respecto por el fallecimiento del conselleiro de Facenda», ha lamentado el socialista.