El presidente de la Diputación de Ourense, Manuel Baltar, ha firmado el decreto por el que el exalcalde de Ribadavia, César Fernández, asume la vicepresidencia segunda de institución provincial, junto con las competencias en dinamización del medio rural y comarca de Ribeiro.

Además, continuará formando parte de la Junta de Gobierno y asumirá competencias de la dependencia de la gestión del Centro Cultural Marcos y del Teatro Principal.

Manuel Baltar ha valorado «muy positivamente» el refuerzo político que supone para la Diputación, asumiendo responsabilidades de coordinación de temas relacionados con «una comarca fundamental en el desarrollo económico de la provincia de Ourense». Asimismo, ha destacado que este nombramiento contribuye «a mejorar los servicios» de la institución.

La principal novedad del cargo es la delegación de gestión política y representación de la Diputación Provincial en «las funciones de estudio y propuesta de acciones en el ámbito geográfico de los ayuntamientos de la comarca de O Ribeiro».

En este sentido, ha considerado la incorporación de Fernández como «una magnífica noticia». «Ha sido uno de los mejores alcaldes de la provincia de Ourense y, sin duda, el mejor de Ribadavia en las últimas décadas».

Manuel Baltar, junto con su nuevo segundo vicepresidente, han coincidido en la importancia de desarrollar la hoja de ruta del gobierno provincial reafirmando «la apuesta por sectores claves» como el termalismo y el agroalimentario.

Además han ratificado el compromiso de seguir apoyando el sector cultural, «se seguirá poniendo en valor la creatividad ourensana y la trayectoria histórica de la provincia como con la Xeración Nós, cuna incuestionable del pensamiento galleguista», ha destacado Baltar.

El nombramiento de César Fernández ha trascendido tan solo 24 horas después de que se celebrase la moción de censura promovida por el Partido Socialista y Ribeiro en Común, arrebatándole la alcaldía de la villa en la que ejercía de regidor municipal desde las elecciones del 2019.

«OPERACIÓN CACIQUIL»

Los socialistas ourensanos, por su parte, han acusado a Baltar de promover «una nueva operación caciquil» con el fin de «salvarle el sueldo» a Fernández, copiando «los métodos más cutres de su padre» y repartiendo puestos públicos «a dedo entre amiguitos».

«Es uno de sus mayores aplaudidores», señalan en un comunicado en alusión al exalcalde, para ironizar con que ahora se explican la razón de que se marchase «contento» tras la moción de censura: «ya sabía que tenía 60.000 euros calentitos del sueldo público esperando en otro despacho».