El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha lamentado que la negativa del Gobierno central a que las comunidades adelanten el toque de queda más allá de las 22,00 horas «aboca» a las comunidades a adoptar «medidas más restrictivas».

Así, ha avanzado la implantación de mayores limitaciones en los próximos días –el comité clínico se volverá a reunir el lunes– que afectarán «aún más» a la hostelería, a la práctica del deporte e «incluso al aislamiento municipal».

En una intervención abierta a los medios antes de participar en la reunión del foro de los fondos europeos ‘Next Generation’ junto al vicepresidente segundo de la Xunta, Francisco Conde, y al conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, Feijóo ha insistido en pedir que Estado que «rectifique» esta decisión.

De hecho, ha asegurado que las medidas restrictivas serían «menores» si «el toque de queda funcionara a partir de las 20,00 horas y todos nos refugiásemos en nuestras casas, las medidas restrictivas serían menores».

Por eso, como el Gobierno «no va a dar las herramientas» a las comunidades, estas tendrán que «utilizar otras» para «restringir la movilidad y determinadas conductas y comportamientos que tienen una mayor interacción social».

Cabe recordar que la Xunta decretó el cierre total de toda actividad no esencial en Xinzo (Ourense), Viveiro (Lugo) y Arteixo (A Coruña) a partir de este jueves por tener una incidencia mayor al millar de positivos por cada 100.000 habitantes en 14 días.

En cualquier caso, ante la posibilidad de que esta situación se extienda a otros municipios, Feijóo se ha remitido a lo que decida el comité clínico el lunes, si bien este viernes lo que habrá será una reunión de «una subcomisión» de este órgano.

Todas estas declaraciones las ha realizado el presidente gallego después de conocerse que la pandemia encadena ya varias jornadas con récords de contagios en Galicia –este viernes, los datos de Sanidade reflejan más de 1.800 infecciones en 24 horas– y aumento progresivo de la presión hospitalaria –932 ingresados, 137 de ellos en cuidados intensivos–, lo que «acredita la enorme tensión que está sufriendo el sistema sanitario.

Aunque ha reiterado que la gallega está «entre las tres» comunidades con «menor presión» de UCI, Feijóo ha apelado a que esto «anime a seguir tomando medidas más estrictas y más restrictivas en los próximos días», lejos de «tranquilizarse».

UN GOBIERNO QUE «IMPIDE» GESTIONAR

Asimismo, el presidente de la Xunta ha lamentado que el Gobierno de España «ya no esté al frente de la pandemia» y que «impida a las comunidades autónomas gestionar con medidas más razonables». «Nos aboca a medidas más restrictivas», ha remarcado.

En este sentido, Feijóo ha explicado que si las comunidades piden una herramienta no lo hacen «simplemente por una confrontación política o por molestar al Gobierno», sino porque quieren «acertar».

Al hilo, ha puesto como ejemplo de gestión otros países como Portugal, donde el primer ministro, António Costa, decretó la suspensión de las clases en todos los niveles educativos, «una decisión de una enorme trascendencia». «Es un primer ministro que está al frente de una crisis», ha valorado.

También ha celebrado las «primeras decisiones» del nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden; que el francés Emmanuel Macron pusiese el toque de queda a partir de las 18,00 horas; así como la gestión del británico Boris Johnson y la «continua toma de decisiones» de la canciller alemana, Angela Merkel.

«Y, sin embargo, en España parece ser que quien lidera la pandemia es un ministro que ya no es ministro, sino que es el candidato en unas próximas elecciones (Salvador Illa) y que, cuando los presidentes autonómicos pedimos que se nos deje trabajar, se nos niega las herramientas básicas», ha censurado Feijóo.

«¿QUÉ MÁS TIENE QUE PASAR?»

Por eso, desde «la responsabilidad de la gestión», se ha preguntado «qué más tiene que pasar para decirle a los ciudadanos que después de trabajar hay que irse a casa». «Si no, vamos a poner en cuestión la propia capacidad de seguir trabajando, de seguir impartiendo docencia, o vamos a colapsar los centros sanitarios», ha advertido.

«La lógica y el sentido común nos llevará a tomar una decisión inmediata. Es mucho mejor prevenir que lamentar y ya no estamos en fase para seguir pensando. Tenemos que actuar y se lo digo desde una comunidad con una presión hospitalaria de las tres más bajas de España», ha sentenciado el presidente de la Xunta.