El alcalde de Santiago de Compostela, Martiño Noriega, ha criticado con «contundencia» y ha mostrado su «condena» por las pintadas que este martes han aparecido en la Catedral de Santiago, y ha acusado al conselleiro de Cultura, Román Rodríguez, de «instrumentalizar» este hecho vandálico.

En declaraciones a los medios de comunicación, el regidor de la capital gallega ha explicado que, «desde primera hora», se pusieron a disposición de la Catedral y que ha mantenido contactos con el responsable del Museo, Daniel Lorenzo.

Noriega ha afirmado que «cualquier reivindicación, sea justa o injusta, tiene que respetar el patrimonio de todos», y ha recordado que «Santiago es lo que es porque se ha configurado en torno al respeto al patrimonio».

Así, ha abogado por ser «contundentes» y «condenar esas pintadas». El alcalde ha explicado que «la vigilancia en el Casco Histórico es más elevada que en el resto de la ciudad», pero ha puntualizado que «no hay recursos para poner un policía detrás de cada vecino». «Ni esa es la fórmula», ha agregado.

Martiño Noriega ha insistido en que «todos» tienen la «corresponsabilidad de mandar un mensaje de concienciación y de respeto a patrimonio de la humanidad». «Cuando se atenta contra el patrimonio se atenta contra la ciudad, no todo vale», ha añadido, antes de alertar de que «se está traspasando una línea roja», habida cuenta de que es la segunda vez en nueve meses que aparecen pintadas en la Catedral.

El regidor ha afirmado que existe el «riesgo» de que las pintadas se vinculen al 8M con fines políticos y ha asegurado que «este tipo de acciones pueden ser instrumentalizadas y hacen flaco favor a un movimiento que está siendo ejemplar».

POLÉMICA CON LA CONSELLERÍA DE CULTURA

Preguntado por las declaraciones que, prácticamente de forma simultánea realizaba el conselleiro de Cultura, Román Rodríguez, en las que demandaba al Ayuntamiento de Santiago que instalase cámaras de seguridad para incrementar la vigilancia, Noriega se ha negado a «entrar en dinámicas desleales institucionalmente».

Así, el alcalde ha afirmado que ni él ni la Catedral recibieron comunicación por parte del departamento de Cultura sobre la visita de su titular, lo que ha causado «malestar» tanto en el equipo de Gobierno, como en el cabildo catedralicio, según el propio regidor.

A renglón seguido ha afirmado que no va a «aprovechar determinadas actuaciones lamentables con el Patrimonio Histórico para hacer política». «Otros parece que sí. Tendrá que dar explicaciones de por qué viene y no llama, por qué hace peticiones en público y no en privado. Busca una intencionalidad», ha censurado Noriega.

Pese a todo, el regidor ha asegurado que está «dispuesto a hablar con todos», pero «no con las cartas marcadas ni con polémicas creadas». En vez de «buscar responsabilidades», Noriega ha apostado por «mandar un mensaje contundente y actuar cívicamente».

«Hay quien busca un discurso intencionado y una foto. Si Román quiere hablar, hablamos, pero que no instrumentalice las cuestiones. Con este tipo de actuaciones, casi que no me diga nada, que ya me lo habéis dicho vosotros –en referencia a los medios–, porque los diálogos se establecen a priori, no a posteriori», ha proseguido Martiño Noriega.

En última instancia, ha recordado que él es el alcalde de la ciudad y que «siempre» actúa con «lealtad». «El espacio público no es de la Xunta, es del Ayuntamiento de Santiago. Si quieren regular este espacio público que se presenten y que ganen, y que no pierdan como han hecho casi siempre en este Ayuntamiento», ha sentenciado.