El alcalde de Aranga, el popular Alberto Platas, entiende que el hallazgo arqueológico relativo a la ubicación de la Torre de Teodomiro en la zona en la que las empresas Greenalia y Galenergy proyectan varios parques eólicos supondrá un frenazo para estas iniciativas.

«Cambia las cosas, por supuesto», ha afirmado el regidor, en declaraciones a Europa Press, a preguntas sobre la información que publica este jueves ‘La Opinión de A Coruña’.

En concreto, el arqueólogo Antón Malde ha geolocalizado la Torre de Teodomiro, perteneciente a un castillo de la Alta Edad Media, situado en el Monte do Gato, donde Greenalia y Galenergy quieren instalar un total de 40 aerogeneradores con hasta 200 megavatios de potencia, distribuidos en seis parques y que afectan a cuatro ayuntamientos (al de Aranga, a Oza-Cesuras, Coirós y Curtis).

La Torre de Teodomiro está catalogada como bien de interés cultural (BIC) y recogida en el plan general de ordenación municipal (PGOM) del consistorio, según reconoce el alcalde, pero su ubicación exacta todavía no se conocía.

‘AIRE LIMPO NAS MARIÑAS DO MANDEO’

Por su parte, la portavoz de la plataforma Aire Limpo nas Mariñas do Mandeo –reserva de la biosfera–, Esperanza González, que en declaraciones a Europa Press celebra la noticia, llama la atención sobre todos los trámites que superaron estos proyectos pese a que este conjunto arqueológico está recogido en el PGOM del Ayuntamiento de Aranga.

Constituida formalmente hace una semana, pero con varios meses de trabajo informativo a sus espaldas, esta plataforma aspira a dar voz a los más de 200 vecinos censados en la parroquia de Fervenzas, en Aranga, y que se verían afectados de salir adelante estos parques.

Este martes se reunieron con el regidor y Esperanza González censura que «no fue capaz de firmar un no» a las iniciativas eólicas. El primer edil popular, por su parte, asegura que no está «ni a favor ni en contra» de los parques eólicos y subraya que corresponde a la administración evaluar si son legales.

Si bien, por su parte, compromete «todo el apoyo» a los vecinos y asegura que les prestará asistencias técnica y jurídica para «velar» por sus intereses.

Greenalia ya anunció hace meses que elaboraría otro informe a raíz del descubrimiento en la zona de mámoas por parte de otra vecina, la bióloga Mónica Fernández-Aceytuno.