La Atención Primaria en Galicia viene reclamando desde hace tiempo mayores presupuestos para contrataciones, OPEs y medios. La COVID puso en evidencia a incidencia de recortes y políticas sanitarias que descuidaron esta parte de la sanidad pública gallega. Una de las cuestiones que levantó polémica fue la de atender usuarios vía telefónica para evitar hasta donde se pudiera, lo contagio entre personas dentro de los centros de salud. La atención por teléfono según profesionales de la medicina “limita la calidad asistencial porque es necesario observar para diagnosticar, es necesario hablar con la persona para saber qué tiene y poder actuar en consecuencia” dicen de AGDSP (Asociación Gallega para la Defensa de la Sanidad Pública). Y por otra parte, no se consiguió rebajar el número de usuarios por facultativo además de retrasar por períodos largos citas médicas.

¿ATENCIÓN TELEFÓNICA PERMANENTE?

La pregunta formulada a representantes sindicales y profesionales es si desde la Xunta de Galicia y la Consellería de Sanidad, se podría pensar en un relevo de las y de los profesionales médicos por sistemas de atención telefónica, eso para evitar la asistencia en persona a una cita médica. Esperemos que no porque supondría la falta de accesibilidad a la Atención Primaria donde se trabaja en equipo y con una atención telefónica malamente puede atender” dice Javier Martínez de UGT-Sanidad.

La sanidad tiene que sentir a la persona “porque si no la ves, si solo tienes información por teléfono, ni por asomo puedes conocer la sintomatología de esa persona para poder tener una diagnosis” señalan de la AGDSP. “La consulta telefónica ya existía mas era un refuerzo cuando lo o la facultativa decía que se podría atender por teléfono” describe María Xosé Abuín de CIG-Sanidad. La atencion telefónica permite “contactar con un mayor número de usuarios, pero lo que tememos es que cuando se vuelva a la normalidad no haya una reducción de usuarios por facultativo” dice Javier González de CC. OO-Sanidad, quien también insiste: “la relación con el o con la paciente tiene que ser directa”.

Por otra parte está la calidad del servicio que se presta desde la Sanidad Pública. “Esa calidad ha disminuido por imperativo, porque los centros no estaban preparados como ya habíamos avisado” dice Martínez. La atención hospitalaria y primaria no estaban preparadas “y así lo denunciamos” con la no habilitación de entradas y salidas, ventilación e higiene. “Lo más duro es que cuándo estábamos en lo más grave de la pandemia, hubo tergiversación, pues al final se les echó la culpa a los y a las trabajadoras” denuncia Javier González.

INVERSIONES

“No se invirtieron presupuestos suficientes en infraestructuras hospitalarias y sanitarias y así nos pilló la COVID” denuncia Martínez, quien además señala que “hay estudios que apuntan a muertes sin ser culpa de la COVID y que pudieron ser evitadas si se hubieran atendido en persona”.

La falta de inversiones en sanidad es una denuncia constante por parte de todas las fuerzas sociales y sindicales. La ironía es que desde el SERGAS así como desde el gobierno gallego en general “dicen que se innova” con la llegada de empresas privadas a la sanidad pública, dice María Xosé Abuín. “Las herramientas informáticas y las aplicaciones no pueden sustituir al profesional, además de que hay gente mayor que no sabe como funcionan estas herramientas tecnológicas”.

Las inversiones también recogen la contratación y consolidación de puestos de empleo, pero este tema no fue tratado en las úlitmas mesas sectoriales, según CCOO: “Dijeron que las listas de contratación estaban sobre la mesa y la recuperación de la atención personal estaba lista para ya” señala González, aunque según el responsable sindical las palabras de la Consellería no pasaron de ahí, de una declaración de intenciones.

¿Y qué sucedería si las inversiones se dirigieran a la implementación de la atención telefónica? El momento idóneo para dejar la atención telefónica “ya ha pasado” dice Martínez, pues en vez de revertir la consulta por teléfono parece seguir en la misma proporción. “Esto además trae la reducción del número de personal y poder llegar al esperpento de que acabe en un call-center que hiciera un filtro y luego derivara al médico pertinente”. El momento en que pudieron haber abierto los centros sanitarios “fue cuando ya tenían una infraestructura para evitar lo contagio”.

La Consellería de Sanidad por su parte, responde que “las consultas presenciales en Atención primaria no se suspendieron” y que “la atención telefónica actúa como un complemento de refuerzo” siempre y cuando los facultativos consideren idónea esta modalidad. No obstante, “si los médicos estiman que es precisa la consulta presencial, esta se llevará a cabo presencialmente”. Por último, “la calidad del servicio asistencial no se ve mermada, dado que el facultativo cita de manera presencial la aquellos enfermos que así lo precisen”.

De momento las noticias apuntan a una falta de concreción sobre la recuperación de la asistencia personal. Los profesionales esperan que las autoridades sanitarias hayan tomado nota para la contratación de más personal, inversiones en sanidad gracias a los fondos europeos y que una pandemia como la COVID no tome desprevenido al sistema sanitario.