El Sindicato de Enfermería (Satse) ha reclamado que, una vez finalice la actual situación de emergencia sanitaria por el COVID-19, se convoquen «con carácter inmediato» Ofertas Públicas de Empleo (OPE) en todos los servicios de salud con el objetivo de «dar estabilidad y disminuir la precariedad actual que sufren los enfermeros y fisioterapeutas».

A través de un comunicado, el sindicato considera «prioritario» mejorar las plantillas de enfermeros y fisioterapeutas a través de la creación de nuevos puestos de trabajo para «alejarnos de la cola de Europa en cuanto a la dotación de enfermeros por habitante y, al mismo tiempo, generar convocatorias de empleo que den estabilidad y eliminen la precariedad en la contratación y eventualidad que sufren estos profesionales».

El sindicato subraya que, una vez finalice la crisis del COVID-19, la «excelente calidad formativa y preparación profesional» de los enfermeros españoles supondrá un «tremendo atractivo» para los sistemas de salud del conjunto de países de Europa, sobre todo de Alemania, Reino Unido, Francia e Italia, entre otros, lo que «puede provocar la salida de nuestro país de miles de profesionales en busca del empleo que en su país se les niega a pesar del enorme déficit que sufren nuestros centros sanitarios».

Por todo ello, desde la organización sindical ven «vital» incrementar «sustancialmente» y «estabilizar» las plantillas de enfermeros para «fidelizarlos en nuestros centros sanitarios y sociosanitarios antes de que otros países europeos los capten para poder dar respuesta a su necesidad de atención sanitaria y de cuidados a sus poblaciones».

«Ahora más que nunca, debemos retener nuestro talento enfermero y aprovecharlo para mejorar nuestro Sistema Nacional de Salud teniendo en cuenta, además, que sufre un déficit histórico y estructural de enfermeras y enfermeros que nos ha situado en el furgón de cola de Europa al tener solo cinco profesionales por cada 1.000 habitantes cuando la media europea es cercana a nueve», apunta el Sindicato.

Por último, Satse confía en que, tanto desde el Ministerio de Sanidad, a través del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) como desde las comunidades autónomas, «no se repitan errores pasados y nuevamente lleguemos tarde a la hora de consolidar y fidelizar a los profesionales en nuestros centros sanitarios como única garantía de seguridad y calidad en la atención y cuidados que requieren y necesitan los ciudadanos».