El sector de las residencias para mayores en Galicia cuenta con un amplio número de centros privados y concertados que, según familiares de usuarias y trabajadoras de dichos centros, no reúnen las mejores condiciones para el cuidado de ancianos. Una concentración de trabajadoras de la residencia de DomusVi en Ribadumia este mes de marzo, con el apoyo de familiares de los usuarios y usuarias, quiso llamar la atención sobre las políticas opacas tanto en el campo laboral como en el asistencial. El tratamiento a las personas residentes en centros de DomusVi provocó el nacimiento de dos asociaciones de familiares, que más tarde formaron una federación gallega con la posibilidad de una federación estatal.


DOMUSVI

El nombre DomusVi corresponde a un holding de empresas dentro del sector servicios, que cuenta detrás con el capital de fondos de especulación financiera de origen francés y británico. Dentro de su cartera de ofertas está la atención a personas mayores en residencias del grupo. En 2017 desembarcó en España fundiendo dos empresas del sector, Geriatros, con sede en Pontevedra y Sarquavitae, de Barcelona. Nacía así la empresa con mayor presencia dentro del sector de las residencias para gente mayor, pues el número de plazas estaría en 22.000 para todo el Estado en 155 residencias.

En Galicia, este holding gestionaba en 2018 treinta y una residencias con 4.200 plazas en total segundo datos de la misma DomusVi. Ese mismo año anunciaba la construcción de una nueva residencia en Vigo, ciudad donde está la sede central para toda España, aunque cuenta con sedes administrativas en Madrid y en Barcelona.

La persona al frente de esta enorme cadena de residencias es Josefina Fernández Miguélez. Funcionaria de Hacienda, poco a poco fue entrando en la dirección de centros para mayores de la mano de Caixanova, luego Novacaixagalicia. El proceso comenzó cuando en 2009 el primer gobierno del PP de Feijóo decide deshacerse de sus acciones en Sogaserso (Sociedade Galega de Servizos Sociales), la sociedad creada por el bipartito PSOE-BNG para la gestión de residencias para gente mayor, entre otros puntos.

Sogaserso estaba participada por Caixanova y cuando el ejecutivo de Feijóo decidió renunciar a su partidipación del 45% dentro de la sociedad, la antigua caja de ahorros, quedó con el 100% dejando la gestión de los centros vinculados a la empresa Geriatros. En esos momentos Fernández Miguélez dirigía un centro de mayores en Cabanas, Ferrol.

Después de la fusión de las cajas de ahorros, en 2010 las cajas no participarían en el concurso de asignación de residencias. Geriatros quedó con todo el paquete, con todo la Xunta declaró en su momento que “las plazas seguirán con su carácter público a pesar de su salida de Sogaserso”. Una condición era que no hubiera socios privados. Según la conselleira de Benestar en aquel momento, Beatriz Mato, “no nos gusta un sistema privado donde la Xunta esté en minoría accionarial, para eso preferimos que las cajas asuman la gestión”. El precio de la adjudicación de las residencias fue por un monto de casi 30 millones de euros.

RECLAMAR, UNA TAREA DIFÍCIL

Las quejas contra DomusVi por parte de las familias de usuarios y usuarias llegan de momento la tres comunidades, Madrid, Galicia y Cataluña. “En Galicia estamos hartos de la situación, vamos a solicitar una entrevista con el vicepresidente del Gobierno, pues hizo mención explícita a las residencias y queremos pedir más que un programa de calidad” dice Paulino Campos, presidente de ASFAREBA. Contemplan la creación de una ley que proteja los derechos de las personas mayores dentro del Estado y a continuación leyes propias para residencias, “porque en España hay una serie de normativas y decretos que entorpecen la administración de las residencias”.

Los ancianos después del desayuno son depositados en sillas de ruedas hasta las siete de la tarde, con un tiempo para la comida, nada más” dice Paulino Campos, que denuncia el hecho de no haber “tareas ocupacionales o servicios que permitan asegurar la movilidad”.

Pepe Bernárdez, de la asociación Vellez Digna, señala los constantes problemas cada vez que pedía el libro de reclamaciones mientras su padre estaba en la residencia de DomusVi en Aldán. “Si pides el libro de reclamaciones tiene que entregarlo la dirección y hasta que no puse las cosas claras no lo recibí”. Bernárdez también cuenta el caso de una mujer que se quejaba de un dolor fuerte. El motivo era un tornillo clavado en la pierna. La herida se infectó por no recibir los tratamientos necesarios.

Montserrat García, familiar de usuarios de la residencia de Ribadumia y que también estuvo en la residencia de Bembrive en Vigo, después de numerosas reclamaciones, mantuvo una entrevista con el subdirector de Inspección, Fernándo González. “Sí, pidió disculpas, me dijo buenas palabras y los cambios que pude ver fueron que a mi madre la colocaron delante de la TV cuando antes estaba en un rincón oscuro”.

Durante el tiempo en que la madre de García estuvo internada en el centro de Bembrive, de titularidad pública pero de gestión privada (DomusVi) quiso presentar una reclamación por falta de personal. “No querían darme el libro de reclamaciones, decían que no había tal cosa, llamé a la Guardia Civil que levantó atestado de lo sucedido”, hasta el momento no recibió respuesta desde la Xunta.

El caso que más ha despertado la atención fue la muerte de una anciana en la residencia de Ribadumia en 2017. La usuaria había caído de la cama, fue descubierta cuatro horas después envuelta en su vómito. Fue trasladada a Urgencias donde ya no pudieron hacer nada por salvarla. Se está a la espera de juicio. También desde las asociaciones de familiares de usuarios, apuntan que el ingreso por urgencias de ancianos procedentes de residencias para mayores es algo muy frecuente. “No hay personal para atenderlos, por eso los derivan a urgencias” dicen desde ASFAREBA. Más adelante, las organizaciones de familiares denuncian un brote de sarna en Ribadumia durante la primera semana de marzo.

FERNÁNDEZ MIGUÉLEZ, LA DIRECTORA

“La conselleira delegada de DomusVi, Josefína Fernández, está muy vinculada al PP” dicen desde la Fundación ASFAREBA, que reúne familiares de personas usuarias de residencias privadas. “Decía que está en residencias de la mano de Corina Porro, las dos son de una misma generación, son muy amigas”. La residencia de DomusVi en Barreiro, Vigo, “fue concesión municipal cuando Porro era alcaldesa, que la había concedido a CaixaGalicia promoviendo esta residencia en 2006”.

También desde ASFAREBA apuntan que Fernández Miguélez, “empezó dirigiendo una residencia en Cabanas, Ferrol, y ahora está en la sede central en Vigo. La asociación de Trabajadoras de Residencias de Galicia, Trega, señala que Fernández “es muy amiga de Feijóo” además de que bajo su dirección el nepotismo es una práctica muy habitual.

La finales de 2019, Josefina Fernández recibía el Premio Galicia Global 2019 de la Consellería de Economía. El motivo era a expansión del grupo DomusVi por diferentes países, comprando residencias sobre todo en América Latina. El acto estuvo presidido por el conselleiro Francisco Conde y Manuel Fernández Pellicer, presidente de Asociación Española de Directivos.

1 Comentario

  1. Una vergüenza, un asco todo. Recortan lo público para dárselo a sus amiguetes!!! Residencias públicas ya!!! Non o modelo mercantilista de Feijoo. DomusVI nunca mandeis un ser querido ahí!!!

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