«Para controlar la epidemia hay que asumir riesgos», ha manifestado el doctor Santiago Pérez Cachafeiro, médico de familia en Cambados y miembro del Grupo de Enfermedades Infecciosas de la Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria (Agamfec).
A través de un comunicado remitido por Agamfec, el doctor Pérez Cachafeiro ha subrayado que la COVID-19 supone «una enfermedad de transmisión social que tiene que ser abordada mediante intervenciones sobre la sociedad, no medidas restrictivas que la población busque cómo saltarse». «Volver al estado de alarma no debería ser una opción», ha subrayado.
En este sentido, ha resaltado que «hacen falta otro tipo de expertos, sociólogos, antropólogos y comunicadores que ayuden a los epidemiólogos a proponer medidas aceptables socialmente», y «no clínicos que consideren a la población como un conjunto de seres inmaduros que solo responden a medidas coercitivas, medidas que por otro lado son las más fáciles de tomar por la clase política».
«Porque los políticos tienen aversión al riesgo y para controlar la epidemia hay que asumir riesgos: El riesgo de equivocarse (o no) con campañas de concienciación adaptadas socialmente y no políticamente correctas», ha incidido.
A ello ha sumado «el riesgo de aumentar las consultas presenciales en los centros de salud, mejorando las salas de espera y aumentando los costes de prevención» y el de «reducir el número total de consultas por médico para evitar un previsible exceso de muertes y discapacidades en el futuro por mala calidad asistencial, a costa de que baje la satisfacción de los usuarios de Atención Primaria, pero mejore el nivel de salud colectivo».
También apunta «el riesgo de ser transparentes en la gestión de los datos y facilitar el acceso a los mismos para que cualquiera pueda aportar, incluso los no afines y los críticos». «Y eso implica también acceso a nivel local en los centros de salud», ha abundado.
Asimismo, suma el «riesgo de no ser entendido ni respetado por los medios de comunicación o los ciudadanos tras meter la pata de buena fe…». «Muchos riesgos para una clase política que no es capaz de tomar decisiones en plazos de tiempo cortos, más allá de prohibir y confinar al más puro estilo paternalista y autocrático, lo cual no es sino despotismo pandémico», ha sostenido el doctor Pérez Cachafeiro.
Pero para este profesional sanitario, indica Agamfec en su comunicado, «el confinamiento no es coste-efectivo, no supone sino el fracaso de la planificación previa y una condena en términos de AVAC (años de vida ajustados por calidad) para la población más joven». «Ello supondrá unos costes brutales a largo plazo para el sistema sanitario y para la sociedad en general», ha avisado.
«Sentémonos de una vez a proponer medidas aceptables y no solo prohibiciones, porque únicamente van a funcionar hasta que la gente encuentre el hueco por donde trampearlas», ha advertido. «Y entonces culparemos a la gente, que no somos sino nosotros mismos», ha concluido.