El sector de Autonómica de la CIG-Administración denuncia que la empresa pública de Seaga paraliza su primer plan de igualdad tras «intentar aprobarlo sin negociación efectiva».
«La compañía canceló dos reuniones consecutivas sin marcar nueva fecha para las conversaciones», critica el sindicato en un comunicado, en el cual exige retomar de inmediato los contactos y pactar «medidas reales para el personal».
La CIG, sindicato mayoritario en los comités de empresa de A Coruña, Lugo y Ourense, critica la manera de proceder de Seaga en la tramitación de su primer plan de igualdad: «Cuatro horas de formación en igualdad para las personas encargadas de defender los derechos de la plantilla, meses sin reuniones, un diagnóstico elaborado fuera de la comisión negociadora y un intento de someter el borrador a votación sin exponerlo, debatirlo ni negociarlo en la reunión de 9 de octubre». «La igualdad no puede quedar reducida a la firma de un documento preparado por la empresa y su consultora», advierte.
La comisión negociadora, integrada por cuatro personas delegadas de la CIG, una de CC.OO. y otra de UGT, se constituyó el 17 de octubre de 2025. Tras la reunión de 18 de marzo de 2026 no se volvió a reunir hasta el 9 de octubre. Relata que el primero y único borrador del plan llegó el 11 de septiembre y, tres semanas después, la empresa convocó la comisión «con la intención de dar por finalizado el proceso». Advierte de un diangóstico incompleto, que «no abarca todo el censo de personal y carece de una valoración de puestos y de un registro retributivo válidos que permitan sustentar una auditoría salarial ajustada a la realidad de la empresa».
«Sin conocer y negociar las desigualdades existentes no se pueden acordar medidas eficaces para corregirlas», resume el sindicato.
«Después llegaron las cancelaciones: Seaga desconvocó la reunión de 16 de octubre alegando falta de tiempo para estudiar la documentación y las propuestas sindicales de la CIG. También canceló la del día 22, invocando la preparación de un proceso electoral, sin fijar una nueva fecha. Sin embargo, presentar alegaciones, pedir información y proponer un protocolo frente a la violencia de género es ejercer la participación sindical. No puede utilizarse para responsabilizar a la parte social de la paralización», concluye.

