Abanca registró un beneficio después de impuestos de 579,1 millones de euros entre enero y septiembre de este año, lo que supone un 13,6% menos respecto al mismo periodo del año pasado debido al incremento de la tasa fiscal efectiva provocado por el menor uso de créditos fiscales (del 7% al 28%).
Pese a esto, según ha informado la empresa, su beneficio antes de impuestos creció un 2,4%, hasta 764,5 millones de euros, destacando Abanca su «sólida rentabilidad» gracias al crecimiento «eficiente» de su negocio recurrente y a la buena gestión de su balance.
Precisamente, la rentabilidad ROTE de la firma se situó en el 12,2% y la rentabilidad sobre CET 1 en el 14,8%, con una «elevada holgura» sobre el coste del capital.
«La solidez de sus fundamentos permite a la entidad afrontar el entorno incierto desde una base robusta. La combinación de una amplia solvencia (colchón de capital de 1.900 millones), una alta calidad de los activos (1,8% de morosidad, 88% de cobertura) y una amplia posición de liquidez sitúan a Abanca como una de las entidades más sólidas del sector», ha reivindicado el banco.
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