La propietaria de la mina de coltán de Penouta, Energy Transition Minerals (ETM), ha apuntado a una «demanda creciente» de tres metales que extraerá de este yacimiento (estaño, tántalo y nibio) en relación a la «expansión» de la inteligencia artificial, cuya producción, según la compañía, se concentra fuera de Europa.
Así lo expuso el consejero delegado de ETM, Daniel Mamadou, en el VI Mining and Minerals Hall (MMH), el congreso internacional de minería que se clausura este jueves en Sevilla y que este año ha tenido a Galicia como comunidad invitada. En su conferencia ‘Same Rock, Three Different Chains’ (‘Una misma roca, tres cadenas diferentes’), recorrió la cadena de cada metal, según recoge la empresa.
Mamadou expuso que el estaño se destina a la soldadura de componentes electrónicos; que el tántalo es «imprescindible» en los condensadores de los servicios de IA, y que el niobio refuerza el acero de las estructuras, las conducciones y las redes eléctricas que los alimentan. Sin embargo, explicó, «la producción está muy concentrada fuera de Europa».
Según los datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) recopilados por él, cerca de dos tercios del tántalo extraído en el mundo en 2025 procedieron de la República Democrática del Congo y de Ruanda, y la mayor parte del niobio procede de una sola empresa en Brasil. «Cuando Europa dice no a la minería, no dice no a los minerales: el tántalo y el estaño tienen que salir de algún sitio», señaló.
Para Mamadou, los objetivos europeos para 2030 sobre materias primeras estratégicas solo se alcanzarán con proyectos que «pasen del papel a la producción». Al hilo, defendió que España obtenga más valor de sus recursos, ya que considera que vender concentrados es solo una parte de la cadena. A su modo de ver, la energía renovable y la industria química españolas podrían hacer viable, si los estudios lo respaldan, una planta de transformación de tántalo y niobio.

