El barrio pontevedrés de Monte Porreiro avanza en su transformación urbanística con la construcción de un nuevo complejo deportivo enterrado y una plaza pública de más de 5.000 metros cuadrados en su cubierta, un proyecto financiado conjuntamente por el Ayuntamiento, la Xunta de Galicia y el Gobierno central, que está previsto que concluya en el primer semestre de 2028.
El alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores; el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, han visitado este martes las obras para comprobar su evolución y destacar la colaboración entre las distintas administraciones en una actuación que aspira a convertirse en uno de los principales espacios de encuentro y convivencia del barrio.
El proyecto contempla la construcción de un pabellón deportivo de 3.624 metros cuadrados, situado bajo el nivel de la calle, cuya cubierta se convertirá en una plaza pública. Las instalaciones incluirán pistas de tenis de mesa, una pista de competición, gimnasio, zonas de preparación física, vestuarios y oficinas, con capacidad para entrenar simultáneamente hasta 30 deportistas y una grada para espectadores.
El espacio exterior contará con zonas verdes, áreas deportivas al aire libre y accesos peatonales desde las calles Bélgica y Alemania. Además, incorporará placas solares y una pérgola fotovoltaica de unos 800 metros cuadrados, destinada a actividades deportivas y comunitarias protegidas de la lluvia y el calor.
Fernández Lores ha destacado que la actuación supondrá una mejora de las infraestructuras deportivas y de los espacios públicos de Monte Porreiro, al tiempo que permitirá dotar al barrio de un nuevo núcleo de centralidad.
SEIS MILLONES DE EUROS
La financiación municipal, autonómica y estatal asciende a más de seis millones de euros, con una aportación aproximada de 500.000 euros del AYuntamiento de Pontevedra, dos millones de la Xunta y alrededor de 3,7 millones procedentes de los fondos europeos EDIL gestionados por el Gobierno central. La actuación cuenta, además, con cofinanciación de la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
Por su parte, Pedro Blanco también ha puesto en valor la participación conjunta de las distintas administraciones y ha defendido que la coordinación institucional permite impulsar inversiones con un impacto directo en la calidad de vida de la ciudadanía.
El delegado del Gobierno ha considerado que la actuación representa una inversión de futuro que trasciende los mandatos políticos y responde a las necesidades de los vecinos.
Alfonso Rueda también ha destacado la importancia de la colaboración entre la Xunta y el Ayuntamiento para materializar proyectos que requieren un esfuerzo económico conjunto. El presidente autonómico ha recordado que la intervención responde a las prioridades trasladadas por el gobierno local y ha valorado que la nueva infraestructura permitirá reforzar la oferta deportiva de Pontevedra.
Rueda ha defendido, además, la contribución del proyecto al posicionamiento de la ciudad como referente del deporte gallego, al complementar las actuaciones que se desarrollan en el Centro Galego de Tecnificación Deportiva (CGTD) y los planes para el futuro Centro de Alto Rendimiento (CAR).
Durante su intervención, el presidente de la Xunta también ha aludido a otras inversiones previstas en Pontevedra, entre ellas la construcción de vivienda pública, la rehabilitación del Pazo de Lourizán, el dragado del río Lérez y el desarrollo del Gran Montecelo.

