La directora general de Vivienda y Suelo, Inés Sandoval, ha enviado una carta al director xeral del Instituto Galego de Vivenda, Heriberto García, en la que subraya que la ayuda de 5,11 millones de euros está «vinculada» a las zonas tensionadas declaradas en A Coruña y Santiago y que dicha vinculación no es «accesoria».
En la carta, a la que ha tenido acceso Europa Press y está fechada este mismo lunes, 14 de septiembre, la responsable del departamento ministerial indica que se dirige al dirigente autonómico «a raíz de las declaraciones realizadas públicamente por responsables de la Xunta de Galicia en relación con el proyecto de real decreto de subvenciones para zonas de mercado residencial tensionado».
«Como conocéis, se trata de un proyecto normativo todavía en tramitación, lo que exige prudencia, pero también rigor institucional a la hora de explicar la naturaleza y finalidad de las ayudas previstas», advierte.
Al respecto, subraya que «conviene aclarar que la cuantía prevista para Galicia, por importe máximo de 5.112.304 euros, no constituye una transferencia genérica para la política autonómica de vivienda». «La subvención se prevé a favor de la Comunidad Autónoma de Galicia, pero está específicamente vinculada a las zonas de mercado residencial tensionado declaradas en A Coruña y Santiago de Compostela», incide.
Y añade que «esa vinculación no es accesoria». «Los fondos derivan precisamente de que ambos municipios han culminado el procedimiento previsto en el artículo 18 de la Ley 12/2023 y cuentan con planes específicos orientados a corregir los desequilibrios acreditados en materia de vivienda», explica. «Por tanto, los recursos deberán destinarse a actuaciones en dichas zonas, responder a las necesidades identificadas en ellas y ajustarse a los planes específicos asociados a sus respectivas declaraciones», resalta.
En este punto, avisa de que «no parece coherente cuestionar públicamente el instrumento legal que permite movilizar estos recursos y, al mismo tiempo, tratar su asignación como una transferencia autonómica ordinaria o desvinculada de los municipios que la justifican».
La directora general de Vivienda recuerda que «sin las declaraciones de A Coruña y Santiago de Compostela como zonas de mercado residencial tensionado, no existiría el presupuesto jurídico que habilita esta financiación específica para Galicia».
Además, reivindica que el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana «ha venido trabajando siempre desde la cooperación institucional, el respeto a las competencias autonómicas y la voluntad de acuerdo».
«Esa misma lógica», según dice, «inspira el Plan Estatal de Vivienda, concebido desde la cofinanciación estatal, la colaboración institucional y la voluntad de coordinar sus instrumentos con las políticas de vivienda que las comunidades autónomas ya vienen desarrollando, para favorecer una ejecución efectiva y ordenada».
Por ello, defiende «plena disposición a trabajar con la Xunta y con los ayuntamientos implicados para concretar actuaciones viables, eficaces y alineadas con los respectivos planes específicos».
Y también por eso considera «imprescindible que este programa se aborde con lealtad institucional y con una finalidad clara: que los recursos lleguen a A Coruña y Santiago de Compostela y contribuyan a ampliar la oferta de vivienda asequible en ambos municipios».
«La ciudadanía de A Coruña y Santiago de Compostela no debería verse perjudicada por una discrepancia política con un instrumento legal válidamente activado y orientado a mejorar el acceso a la vivienda», concluye.
LO QUE DIJO EL PRESIDENTE DE LA XUNTA
Este mismo lunes, después del Consello, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, afirmó que los fondos estatales de vivienda para zonas de mercado residencial tensionado serán usados para construir vivienda pública en Santiago y A Coruña.
«Si la normativa del Gobierno central es traspasar ese dinero para que se haga promoción de vivienda pública y el dinero lo tiene la Xunta, tengan por seguro que la haremos», respondió Rueda a preguntas de los medios de comunicación durante su comparecencia tras la reunión semanal del Gobierno gallego.

