El director xeral de Orzamentos, Arturo López Iglesias, achaca a los carburantes el porqué la inflación gallega está por encima de la española desde marzo de 2026, si bien prevé una disminución en 2027.
En la Comisión de Economía, Noa Presas (BNG) ha cuestionado «qué hace el PP» ante el hecho de que Galicia sufra la mayor inflación del país, en donde «los gallegos son los que más se están empobreciendo».
Según los datos del mes de julio, el IPC de Galicia sube al 4,1% internual, por encima del 3,6% de la media española. Por ello, la diputada del Bloque reclama medidas en los próximos presupuestos de la Xunta de 2027 y denuncia que la vivienda se ha convertido en un «privilegio».
Al respecto, López Iglesias ha pedido tener una «visión completa» del ciclo inflacionista y no abordar una tasa mensual «aislada». Explica que en tiempos de estabilidad la situación de precios en Galicia es «siempre más favorable» que en España. Señala que el IPC de la comunidad fue en 2025 inferior en tres décimas de media al conjunto del país.
Sin embargo, a raíz de la guerra en Oriente Medio, se produjo un aumento de precios energéticos que «se traslada con mayor intensidad» a Galicia por ser una comunidad «más dispersa», en la que se realiza un «mayor desplazamiento por carretera» y afecta a la logística.
Apunta a esta cuestión como «un patrón histórico pendular», pero niega que exista una inflación estructural gallega que sea «diferente» de la española. Y es que ese componente energético «amplifica temporalmente» los precios en Galicia, pero tiene un «origen externo por el lado de la oferta».
Con todo, el director xeral de Orzamentos augura que las previsiones para el año que viene indican que la inflación «vaya disminuyendo».
FONDOS DE RECUPERACIÓN
En respuesta a una pregunta del PPdeG, el director xeral de Cohesión e Fondos Europeos, Ángel Tarrío, tal y como ya analizó el Consello de la Xunta a comienzos de agosto, ha destacado que la ejecución financiera de los fondos europeos de recuperación creció un 15% en el segundo trimestre del año, hasta alcanzar los 1.400 millones de euros.
Los fondos de recuperación asignados a Galicia fueron 1.751 millones (1.727 millones disponibles). Del total, 1.558 millones son recursos comprometidos y hay 1.401 ejecutados, con 157 millones pendientes de ejecutar.
Así, Tarrío defiende que se «movilizó la totalidad de recursos», pero justifica que no se ejecutase todo debido a que hubo varias convocatorias en las que hubo bajas de adjudicación, falta de concurrencia y renuncias. Ante esto, censura que no se permitió «redefinir ni reorientar» recursos de partidas en las que no había demanda.
El director xeral pone de ejemplo convocatorias de 9 millones para mejorar la conectividad en centros públicos y empresas en la que solo se concedieron 400.000 euros, así como hasta tres convocatorias de bonos digitales con solo 300.000 euros concedidos de 4 millones posibles.
Asimismo, Tarrío reprueba la «ausencia de coordinación» del Gobierno con comunidades y entre distintos ministerios, con una diferencia de criterios y de reparto de recursos.
TELÉFONO EXTERNALIZADO EN CENTROS DE SALUD
Por otra parte, el diputado socialista Julio Torrado ha criticado que la Xunta recurra a empresas externas para devolver llamadas a pacientes que realizan a centros de salud fuera del horario de atención. Denuncia que el Sergas paga 1,7 euros por llamada a estas empresas.
Asimismo, avisa de que la capacidad resolutiva de esas llamadas es «mucho menor», ya que supone que los trabajadores de esa empresa solo ejercen de «intermediarios» para trasladar al centro de salud la petición, queja o solicitud. Por ello, cuestiona a la Xunta por qué no se ofrece ese servicio a través de la contratación de más personal público en vez de recurrir a una empresa privada.
En respuesta, la directora xeral de Planificación e Reforma Sanitaria, Sofía López Linares, ha defendido la utilidad del sistema de atención telefónica crm100 para garantizar la respuesta a todas las llamadas registradas en 457 centros de salud.
Apunta que se resolvieron más de 8,7 millones de llamadas, con un tiempo medio de devolución de la llamada en menos de 41 minutos.

