Un autónomo gallego sin asalariados y con un local alquilado soporta 2.780 euros mensuales de gastos simplemente para desarrollar su actividad, lo que supone un coste medio de unos 117 euros cada jornada de apertura, según un análisis sobre la estructura de costes en 2026 publicado por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA España).
El estudio analiza la figura de un autónomo persona física, sin trabajadores asalariados, con un local comercial alquilado y una apertura media de 5,5 días a la semana. Para el alquiler se toma como referencia un coste mensual de 1.300 euros.
Así, los costes totales estructurales anuales se sitúan en los 33.360 euros. El principal coste es el local, con un alquiler de referencia de 1.300 euros mensuales, supone 15.600 euros al año y representa cerca del 47% de toda la estructura analizada.
UPTA remarca que, si se suma el alquiler, cotización al RETA y electricidad, estos tres conceptos alcanzan los 22.200 euros anuales, aproximadamente dos tercios de todos los costes. Además, a estos gastos se deben sumar otros que, aunque parezcan menores, de manera acumulada tienen un «peso considerable».
El presidente de UPTA, Eduardo Abad, ha indicado que «cada mañana que un pequeño negocio gallego levanta la persiana empieza con 117 euros de gastos. Antes de generar renta para sí mismo tiene que pagar el local, la Seguridad Social, la energía, los seguros, la gestoría y toda la estructura necesaria para poder trabajar».
«Por eso no podemos analizar la situación de los autónomos únicamente a partir de su facturación. En el supuesto que hemos analizado hablamos de más de 33.000 euros al año sin tener un solo trabajador contratado. Esa es la presión económica de partida que soportan muchos pequeños negocios antes de obtener un euro por su propio trabajo», ha concluido.

