Delegados y delegadas de la CIG se han movilizado ante la Delegación del Gobierno en Galicia, en la ciudad herculina, y ante las subdelegaciones de las demás provincias, para denunciar «actuaciones arbitrarias» por parte de las Fuerzas de Seguridad en protestas sindicales y para exigir la derogación de la Ley Mordaza.
«Nacida para amordazar la lucha obrera», ha sentenciado, en declaraciones a los medios de comunicación, el secretario xeral de la CIG, Paulo Carril, quien ha asegurado que la citada ley, once años después de su aprobación, está causando «intensificación de actuaciones policiales y apertura de expedientes sancionadores que están vulnerando derechos fundamentales».
Al respecto, ha insistido en «actuaciones excesivas» por parte de agentes de la Policía y de la Guardia Civil «con detención de responsables sindicales, multas por utilizar megáfonos por gritar consignas en manifestaciones o imputación de faltas grave de desobediencia o de delitos de odio».
Carril ha señalado, además, que han solicitado reuniones a las subdelegaciones del Gobierno y a la Delegación del Gobierno «para que cese la aplicación tan dura de esta ley» y ha apostillado que, recientemente, en otra protesta, «hubo amenaza de la Policía de identificar a personas que colocaban carteles».
El dirigente sindical ha pedido que «cesen estos expedientes y este acoso que hay» frente, ha añadido, la «reivindicación de derechos» de trabajadores y trabajadoras.

