Los sindicatos Movemento Alternativo Sindical (MAS) y CIG, que conforman la mayoría del comité de empresa de Navantia Ferrol, han emitido un comunicado en el que exigen un plan estratégico consensuado con los trabajadores y alertan de que la falta de inversiones aboca a la «decadencia» de los astilleros de la ría de Ferrol.
En la nota, los representantes sindicales critican que la dirección de Navantia se niegue a negociar un plan de futuro alegando que no está obligada a hacerlo. «Más allá de las críticas por contar con la opinión del personal solo cuando existe una imposición legal, queremos trasladar nuestra preocupación por el futuro de la compañía», señalan.
Entre las carencias más graves, destacan el «silencio absoluto» sobre las inversiones necesarias para la modernización de los astilleros, tanto en obra nueva como en reparaciones. Subrayan que es imprescindible la construcción de un nuevo dique para obra nueva y la mejora de las áreas de reparación.
Asimismo, reclaman mejoras concretas como, «actualización de los medios de elevación y maquinaria de taller, nuevas cabinas de pintura y mejora de los sistemas de movimiento interior de grandes piezas».
También demandan la ampliación del parque de chapas, máquinas de corte y curvado de tubos, así como la creación de un equipo fuerte de I+D+i en eficiencia energética (hidrógeno, combustibles sintéticos o biomasa). PERSONAL Los sindicatos también advierten de un grave problema de mano de obra si no se pone en marcha un plan «serio y eficaz» de formación y empleo.
Denuncian que, con casi el 80% de la producción subcontratada, Navantia corre el riesgo de sufrir deslocalización industrial y, «lo que es peor, pérdida de control y conocimiento estratégico sobre sus propios productos».
Critican además la falta de concreción de la llamada «Navantia Academy» y exigen acuerdos reales con las universidades públicas. «Menos propaganda y más hechos», sentencian. El comunicado concluye con un llamamiento a la acción: «Si queremos seguir siendo una referencia mundial en la construcción naval y optar a contratos internacionales, debemos actuar. ¡Ya!».

