El delegado del Gobierno, Pedro Blanco, ha instado a las empresas a «tener en cuenta» las «demandas legítimas» de los trabajadores, en un momento que ve «óptimo» para las compañías.
En declaraciones a los periodistas, en la sede de la patronal, a cuyas puertas han acampado representantes del sector textil, Blanco ha transmitido a las empresas el mensaje de que el Ejecutivo sigue «al lado de ellas, pero cuando las cosas van bien hay que también repartir, hacer derivar esos beneficios y buenos momentos económicos a los trabajadores».
«Se trata de eso, que las organizaciones tengan en cuenta esas demandas legítimas para participar en este momento económico», ha incidido.
La protesta empezó sobre el mediodía y se convirtió en acampada antes de la llegada de las autoridades a la clausura de la asamblea de la patronal –los últimos 15 días la movilización se fijó frente a la confederación de empresarios de A Coruña–.
Aunque lo que estaba autorizado era una concentración «para hoy», por este martes, según ha indicado el delegado del Gobierno, al acabar la asamblea y marcharse las autoridades, la acampada ha permanecido en la Rúa do Vilar, ya sin policías custodiando las puertas de la confederación de empresarios de Galicia.
En concreto, CIG y UGT reivindican un acuerdo gallego para el sector textil y están en contra del convenio estatal de Arte, que reduce derechos a las plantillas en la comunidad gallega.

