UGT ha avanzado que en la negociación de ayer del convenio colectivo estatal de grandes cadenas comerciales del comercio textil y del calzado, que acabó con el acuerdo entre la Asociación Retail Textil España (ARTE), que está integrada por Inditex, Mango, Primark y H&M, entre otras enseñas de moda, y CCOO y Fetico, se dio alguna concesión tras las movilizaciones, pero que el acuerdo condena a la plantilla a una «pérdida histórica de derechos».
En concreto, el sindicato, que no firmó ayer este acuerdo que afecta a más de 120.000 trabajadores en España, ha celebrado que la patronal hiciera alguna concesión sobre los aspectos que se reivindicaron en la huelga a nivel nacional del pasado día 23 de mayo, con una «intención clara de apaciguar» a las plantillas, según informa en un comunicado.
De esta forma, reitera que la realidad sigue siendo que en «muchos sitios» se pierden derechos y denuncia que nace para «abaratar y recortar progresivamente» los derechos conquistados durante décadas en muchos convenios provinciales y autonómicos.
«La diversidad de convenios territoriales hace que la pérdida de derechos sea distinta en cada territorio y, aunque es cierto que algún territorio gana salarialmente y en reducción de jornada, pierde en otros derechos como: licencias retribuidas, periodo de vacaciones, contratación», explican desde UGT.
Entre los avances que percibe el sindicato destaca que se garantiza que el complemento de I.T. se mantiene lo que se tenga actualmente, 100% de complemento en la mayoría de los casos, mientras que también se mantiene el descanso dentro de la jornada retribuido, en los territorios que ya lo tienen y reducen la movilidad geográfica a 25 kilómetros.
No obstante, el sindicato ha denunciado que la patronal de Inditex, Mango o Primark presenta «como conquistas cosas» que las empresas ya están obligadas a cumplir y que lo «venden como un convenio histórico».
De esta forma, UGT ha lamentado que con el nuevo convenio «ganan» las grandes cadenas de moda, ya que simplifican costes, y aumentan su capacidad organizativa, mientras que los trabajadores pierden estabilidad, poder negociador, derechos históricos, y capacidad de mejorar condiciones en cada territorio.

