La Xunta somete a información pública el estudio de impacto ambiental para la planta de biogás en el lugar de Vista Alegre, en la parroquia de Soandres, municipio de A Laracha (A Coruña), que promueve Bioenergía A Coruña, un proyecto que fue rechazado de forma unánime por la corporación en el pleno municipal celebrado a finales de marzo.
El propio gobierno local del PP señaló que el Ayuntamiento «dejó clara su oposición» a una iniciativa que «generó una honda preocupación entre vecinos». Durante el pleno, el alcalde popular, José Manuel López Varela, dejó claro que defenderá a los vecinos y la protección del entorno.
La planta busca la valorización de residuos orgánicos de procedencia agroganadera y de la industria alimentaria para la producción de biometano, con características que permitan inyectarlo en la red de gas. Ahora, podrán presentarse alegaciones durante el plazo de un mes.
En detalle, se prevé procesar un máximo de 63.500 toneladas al año de una mezcla de residuos orgánicos (sólidos y líquidos), de los cuales 6.500 toneladas estarán clasificados como residuos Sandach de categoría 3.
El proyecto presentado recoge que las instalaciones se situarán en el entorno de Vista Alegre, en donde «se registran un total de 27 edificaciones».
El digestato que se genera en el proceso se deshidratará, obteniéndose dos fracciones, líquida y sólida. La fracción líquida se tratará en una planta propia, obteniéndose un efluente del que parte se verterá al canal público y la otra parte se reutilizará en la propia planta. La fracción sólida resultante se entregará a un gestor autorizado.
Además, se proyectan redes separadas para la recogida de los distintos flujos de aguas residuales que se generarán en la instalación, con un destino diferente en función de su naturaleza.

