El exministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación entre los años 2011 y 2016 — con el PP –, José Manuel García-Margallo y el economista y exministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián — en la etapa de gobierno del PSOE entre 2008 y 2011 — han coincidido en la repercusión que tendrá «en todo» la guerra contra Irán, auspiciada por Estados Unidos e Israel.
Ha sido en declaraciones a los medios antes de participar en el encuentro de Diálogos para el Desarrollo, que se celebra este martes en A Coruña y en el que se aborda la situación geopolítica actual tras la intensificación del conflicto.
En concreto, sobre los efectos en la economía, Miguel Sebastián ha alertado de la subida «un punto» este mes en el IPC y ha insistido en que las consecuencias de esta guerra se trasladarán también «a los alimentos, el transporte, el conjunto de los bienes».
«La economía iba bastante bien en el mundo y todo se ha puesto patas arriba, ahora hay bastante incertidumbre», ha dicho para incidir en que afectará a todos los países, sobre todo en los que importan energía y en los que dependen directamente del suministro que proviene de esos países.
Todo ello previo a un encuentro en el que por parte de Miguel Sebastián se ha analizado la economía mundial y los riesgos geopolíticos que tendrá hacer frente a la situación, con alusión en concreto a la Unión Europea.
ESCALADA DEL CONFLICTO
Por su parte, García-Margallo se ha centrado en los retos que debe afrontar el orden internacional, planteando la necesidad de reconsiderar sus bases ante la escalada del conflicto bélico en Irán y el papel de Europa en este sentido.
«Va a repercutir en todo, la subida del petróleo acaba en el supermercado y en los bancos centrales», ha expuesto, a su vez, el exministro de Asuntos Exteriores, que ha dicho que estos últimos «tendrán que subir los tipos de interés cuando se pensaba que lo que iban a hacer era bajarlos».
«Todo depende de la duración del conflicto y de su extensión», ha sentenciado al ser cuestionado por los medios de comunicación sobre cuánto podría durar la repercusión del conflicto. «No creo que haya un final rápido», ha añadido con alusión también al contexto político al que se enfrenta Donald Trump en Estados Unidos.
«No se sabe el objetivo real que quiere Trump», ha dicho en coincidencia con el exministro Miguel Sebastián, que ha aludido al nerviosismo que esto genera en los mercados.

