Hace tiempo que Galicia dejó de ser el mercado textil del gigante Inditex. La medida que la empresa fundada por Amancio Ortega fue cogiendo peso e importancia, la producción se trasladó a terceros países; primero a Portugal y después a Marruecos y Turquia.

Inditex superó este año los 12.800 millones de ventas. El grupo alcanzó cifras históricas de ventas, beneficio y posición de caja durante este primer semestre. Ganó 1.549 millones en el primero semestre, un 10% más. Y, ¿cómo son posibles estas cifras?. Hoy la mayor parte de las prendas de las marcas de Inditex (Zara, Berska, Pull&Beer, Stradivarius, Massimo Dutti u Oysho) se hacen en estos tres países. De hecho, es Turquía el principal proovedor de Inditex y, desde hace unas semanas, Marruecos desbancó ya a Portugal en la segunda posición.

Case el 60% de la producción de Inditex proviene de estos tres países, sobre todo, en Turquía, donde la red de suministro de la multinacional cuenta con casi 1.300 fábricas que empleaban a casi 150.000 trabajadores. De estas, 250 eran proveedores directos de Inditex. Este país facturó productos textiles en los ocho primeros meses de este año por valor de 272 millones.

En el caso de Marruecos son case 300 fábricas y talleres que emplean a más de 65.000 trabajadores fundamentalmente en la zona de Tánger y Casablanca. Las exportaciones marroquíes de productos textiles a Galicia totalizaron 155 millones de euros, un alza del 58,3%.

Este incremento es superior este año al de Portugal, que bajó al 50,3%. Con todo, continúa como sexto proveedor de artículos de moda a España, la mayor parte para la industria de Inditex. De hecho, este país se especializó nos últimos años en la confección textil y cuenta con más de 6.000 empresas dedicadas la este sector, principalmente, en la árela metrpolitana de Oporto. La facturación de todas ellas asciende a 3.340 millones de euros anuales.

Las condiciones laborales en este países, principalmente en Turquia y Marruecos, han provocado dolores de cabeza en el consejo de Administración de Inditex. Tantos que su consejero delegado, Pablo Isla, decidió impulsar un Acuerdo Marco Global de condiciones laborales en 2017. Un acuerdo que Isla y el secretario general de la federación internacional de sindicatos IndustriAll Global Union, Valter Sanches, renovaron la pasada semana en la sed de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra (Suiza).

De esta forma, Inditex se convierte en la primera empresa de distribución de moda en el mundo en contar con esta estructura, segundo informó la compañía. En concreto, ambas organizaciones acordaron la creación de un comité sindical global para compartir las mejores prácticas en materia de promoción de los derechos a la libertad sindical y a la negociación colectiva como base del fortalecimiento de las condiciones laborales de los trabajadores de la industria de la moda, el textil y el calzado. Un acuerdo para intentar mitigar, en parte, la mala imagen que existe sobre las condiciones laborales en estos países.

LAS CONDICIONES LABORALES

Inditex aceleró la renovación de este convenio tras el informe realizado en 2016, coordinado por Comisiones Obreras y elaborado por Isidor Boix y Víctor Garrido, y en el que se constaban «importantes deficiencias» laborales en las fábricas de Turquia y Marruecos. La conclusión conjunta es que se detectaron «problemas importantes en relación con la salud, la seguridad, el horario y la forma de contratación de los trabajadores temporales». Cuestiones que también se habían denunciado en un informe de la Fundación Changing Markets y en un documental de la BBC que fue muy duro con la situación de los trabajadores.

Este informe puso encima de la mesa las diferencias entre países, que siguen siendo importantes. Así, el salario mínimo en Turquía está en los 525 euros y la jornada semanal suele ser de 50 horas. En los talleres de Marruecos, por el contrario, la situación aún es peor y el sueldo medio es inferior a los 300 euros mensuales con una notable diferencia entre los trabajadores rasos y el personal de oficina. La jornada laboral es de 8 o 9 horas diarias, de lunes a viernes, y algunos sábados realizan 4 horas, llegando a un máximo de 44 horas semanales.

Tanto en Turquia como en Marruecos, la mayor parte de los trabajadores son mujeres con un promedio de 35 años y una antiguedad de entre 4 y 5 años.

Dejar respuesta

Por favor deja tu comentario!
Tu nombre