La Dirección Xeral de Patrimonio Natural apunta que el parque eólico de Deva, en el entorno de A Cañiza, es el inicio de una larga línea de eólicos que «suman más de 100 kilómetros» a lo largo del límite oriental de la provincia de Pontevedra, lo que provoca «una barrera que obliga a las aves a realizar grandes cambios de rutas».

Estos son algunas de las conclusiones que recogen los informes ambientales, publicados este lunes en el Diario Oficial de Galicia (DOG), en los que se basa la Xunta, entre otras cuestiones, para denegar los nuevos proyectos de Chan do Eixo (entre A Cañiza y Covelo), así como Suído I (Lalín, Dozón y O Irixo).

En concreto, el DOG publica este lunes la aprobación de la Xunta de siete declaraciones ambientales más de parques eólicos en las cuatro provincias, así como el rechazo de otros ocho proyectos.

Estas resoluciones forman parte de las 140 que debe tramitar la Xunta con fecha límite de este martes, 24 de enero, fijada por el Gobierno, por la cual los parques que no cuenten con autorización ambiental perderán el permiso de acceso y conexión que concede Red Eléctrica.

La pasada semana, el Gobierno gallego informaba de que llevaba tramitadas 92 de un total de 140, 66 de ellas con resultado positivo y 26 negativas.

Recientemente, ecologistas alertaban de hasta una pérdida del 80% en Galicia en lo que va de siglo XXI de ejemplares del elegido como Ave del Año 2023, el aguilucho cenizo.

PROYECTOS AUTORIZADOS Y DENEGADOS

En concreto, los siete proyectos con autorización ambiental publicada este lunes son: ampliación II de Serra do Faro (entre los municipios de Piñor, Cea, Dozón y Rodeiro); Meirama 76 (Cerceda y A Laracha); Alto da Telleira (A Cañiza y Covelo); Alvite II (Mazaricos, Negreira y Santa Comba); Serra do Colmo (Baralla y Becerreá); San Cristovo (Monterroso y Taboada) y Serra do Furco (Becerreá).

Aquí, sí que autoriza el de Alto da Telleira, que está en esa línea de 100 kilómetros de eólicos en la provincia de Pontevedra. Un proyecto con 35,3 millones de euros para la instalación de 48 megavatios, que está impulsado por Alto da Telleira SL. Sin embargo, se deniega el de Chan do Eixo, que sería una «extensión» de este, pues Patrimonio Natural considera que «este efecto sinérgico y acumulado sobre la avifauna y los quirópteros produciría un impacto ambiental crítico sobre el patrimonio natural y la biodiversidad».

Por su parte, la Consellería de Medio Ambiente deniega los de: Chan do Eixo (A Cañiza y Covelo); Laxabranca (Avión, Beariz y A Lama); Suído I (O Irixo, Dozón y Lalín); Alvite (Mazaricos, Negreira y Santa Comba); Órrea (Agolada); Vilacoba (Lousame); A Picota (Mazaricos) y Lama de Feás (Baltar, Os Blancos y Calvos).

RECHAZO DE ALCALDE DEL PP

En otro orden de cosas este mismo lunes, el alcalde de Vilasantar (A Coruña), el popular Fernando Pérez, ha transmitido a la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, la oposición unánime del Ayuntamiento al proyecto del parque eólico Abrente de cara al futuro estudio del impacto ambiental. Igualmente, numerosos vecinos presentaron sus propias alegaciones.

«No podemos permitir que el avance hacia un sistema de energía renovable condene al mundo rural y Vilasantar quede soterrada bajo la sombra de los eólicos, sobre todo teniendo en cuenta que nuestra economía se basa en el sector primario», asegura el regidor del PP sobre un proyecto que prevé instalar cinco eólicos de 250 metros de altura.