Ferroglobe, productor de silicio metal y ferroaleaciones participado en un 54% por el Grupo Villar Mir, ha apagado los hornos de sus tres fábricas en España, las de Arteixo (Galicia), Boo (Cantabria) y Monzón (Huesca), debido al alto precio de la energía en España.

Según informan a Europa Press fuentes sindicales, la actividad se paralizó este miércoles para dos días, pero todavía está por decidir qué se hará este viernes, dependiendo siempre de las medidas que apruebe el Gobierno para paliar el impacto del precio de la energía en toda la industria electrointensiva de España.

La aplicación de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) todavía no está en la mesa, pero los agentes sociales aseguran que el precio al que la electricidad ha llegado hace «totalmente insostenible» continuar con la actividad.

La guerra en Ucrania ha agravado la situación, si bien se trata de un problema que la industria lleva años arrastrando, debido al alto precio de la electricidad en España. De hecho, Ferroglobe y sus fábricas de Ferroatlántica ya tuvieron que aplicar en enero ciertas medidas de ajuste para adaptar la actividad a las horas más baratas o el cierre de determinados hornos.

Además de Ferroglobe, multitud de empresas industriales están tomando la misma decisión, como Cementos Portland, que ha apagado los hornos de sus siete fábricas en España; Acerinox también ha apagado su acería en Cádiz y ha lanzado un ERTE progresivo para sus casi 1.800 trabajadores; ArcelorMittal paró su actividad en la planta de Olaberria (Guipúzcoa); Xeal y Megasa en Galicia; o Reinosa Forgings y Bondalti en Cantabria, entre otras.

Desde los sindicatos presionan al Gobierno para que tome medidas «inmediatas», ya que no creen que sea solo un problema coyuntural sino estructural, que podría suponer el despido de muchos trabajadores o la deslocalización de las fábricas a países con un menor precio de la energía.