La dirección de la planta del Grupo Stellantis en Vigo ha trasladado este lunes a los sindicatos su intención de aplicar un nuevo expediente temporal de regulación de empleo debido al contexto de crisis que afecta al sector de la automoción, y ha puesto sobre la mesa un ERTE que se aplicaría durante 90 días a lo largo del 2022 y que afectaría a los operarios con contrato indefinido a tiempo completo (3.721 trabajadores).

Así lo han confirmado fuentes de la empresa y de los sindicatos, que han mantenido este lunes una primera reunión de la comisión negociadora.

La empresa ha señalado que el actual contexto está marcado por una economía que retrasa su recuperación hasta 2023, por la «inestabilidad de los mercados» y por otras «tensiones» como las que generan los problemas de aprovisionamiento, las dificultades en la cadena de logística o el desabastecimiento de semiconductores (‘microchips’).

Todo ello supone que 24 proveedores de ‘rango 1’ de la planta viguesa estén «en seguimiento» porque sus dificultades tienen un posible impacto en la actividad de fábrica. Asimismo, ha habido problemas de aprovisionamiento con casi una docena de componentes, que han obligado a hacer paradas en la producción.

En los últimos meses, ha habido suspensión de actividad en casi 300 turnos de trabajo, tanto del sistema 1 (el que monta el Peugeot 2008, el Peugeot 301 y el C-Elysée) como en el sistema 2 (el que monta furgonetas y monovolúmenes), y se han dejado de producir 110.000 vehículos en la planta de Balaídos.

Dado que las previsiones para 2022 pronostican que la falta de semiconductores puede mantenerse, Stellantis Vigo ha propuesto aplicar esta regulación temporal de empleo.

Se trata de un ERTE vigente entre 1 de enero y el 31 de diciembre de 2022, de 90 jornadas laborales a título individual, y que afectaría a 3.721 empleados indefinidos a tiempo completo. La regulación se aplicaría a estos operarios una vez que consuman sus días de adecuación y su saldo de la ‘bolsa de horas’.

REACCIÓN DE LOS SINDICATOS

Ante la propuesta de la empresa, los sindicatos han lamentado que las medidas de protección no se extiendan a todos los trabajadores indefinidos de la planta. Así lo ha trasladado CC.OO., que ha advertido de que no validará ningún ERTE que no incluya a los operarios fijos a tiempo parcial; asimismo, ha criticado que 90 días de regulación son «excesivos».

Mientras, desde UGT también se ha reclamado la inclusión de todos los empleados fijos en las medidas de regulación, especialmente de los trabajadores del turno de noche y del fin de semana, «los más penalizados» por las suspensiones de actividad.

La CIG, en la misma línea, ha denunciado que «una vez más» los trabajadores a tiempo parcial «quedan sin protección», y ha criticado que la empresa recurra al ERTE, cuando esta medida «no es la única solución» posible a la actual situación, especialmente cuando el grupo Stellantis recibe ayudas públicas.

Al respecto, el sindicato nacionalista ha recordado que hay otras opciones, como reducir la cadencia de producción, organizar jornadas de formación o reestructurar turnos, y ha advertido de que no permitirá una regulación que «discrimine» a parte de la plantilla o que suponga pérdida salarial.

La CUT también ha reclamado que el ERTE ampare a todos los trabajadores indefinidos y «que se condone la deuda que están contrayendo los trabajadores a tiempo parcial» por las paradas de producción. Asimismo, tras criticar que la empresa recurra a regulaciones de empleo de forma reiterada «aunque haya carga de trabajo», ha advertido de que no aceptará 90 días de aplicación.

La plantilla de la fábrica viguesa ya está impactada por un ERTE, que entró en vigor la pasada Semana Santa y durará hasta finales de este año, que contempla 60 días de aplicación por trabajador.

Las reuniones negociadoras sobre el nuevo expediente continuarán en los próximos días, con encuentros previstos el 2, el 9 y el 13 de diciembre.